Opinión

Xenofobia, Delitos de odio y otras historias de venezolanos en el mundo

Madrid, 6 oct.-  En los últimos años hemos visto con alarma el trato que han venido recibiendo los venezolanos alrededor del mundo bajo innumerables excusas y argumentos, sin embargo hay algo en lo cual se parece estar de acuerdo y es que … “nos encontramos a ante evidentes crímenes de xenofobia”. También, han sido numerosas las interrogantes de por qué no se ha logrado hacer nada para combatir esa xenofobia o por qué la mayoría de las políticas han estado enfocadas solo en informar, en educar para evitar esos delitos de xenofobia y no se han tomado medidas más precisas no solo  condenatorias sino punitivas. ¿Qué ha pasado que no se han logrado ejecutar acciones concretas donde los responsables sean condenados?

 Resulta importante entonces destacar cómo se comporta el delito de xenofobia a nivel mundial y cuáles han sido los mecanismos que los países han utilizado para lograr darle una tipificación delictiva que permitiera a las autoridades nacionales y regionales investigar, capturar y procesar a aquellos individuos e instituciones que de una u otra manera vulnerasen la integridad y la vida de las personas por motivos de raza u origen.

Xenofobia. Origen y aplicabilidad

 De acuerdo a ACNUR – Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados- durante mucho tiempo se ha utilizado el racismo y la xenofobia bajo una misma connotación. Sin embargo, mientras que el racismo es discriminación por motivos raciales, la xenofobia cuenta con un elemento mucho más extenso y es de manera precisa… “el rechazo o la discriminación al extranjero”… y como tal, la xenofobia ha existido a lo largo de toda la historia de la humanidad.

Se observa como durante la antigüedad Roma y Grecia se distinguían entre los ciudadanos y los extranjeros, cómo se manifestó una conducta antisemisitista en la Edad Media que fue en escalada hasta el Siglo XX; incluso, y aunque suene alarmante, en el  año 1853, Joseph Arthur de Gobineau, filosófo y diplomático francés escribió un ensayo llamado “Ensayo sobre la desigualdad de las razas humanas” de donde se cree surge la teoría de la superioridad racial aria;  y quiero traer esto a colación porque es indispensable entender que lamentablemente, la xenofobia, la discriminación y las acciones de rechazo hacia el otro bien parece formar parte de esa zona oscura que los seres humanos no queremos observar.

 Ahora bien, en cuanto a la xenofobia ¿Dónde podemos encontrar las normas que nos hablan de ella? ¿Cuáles son los instrumentos internacionales que han trabajado en el tema de la xenfobia? Con el nacimiento de la Organización de las Naciones Unidas y el desarrollo de los diferentes Pactos, Convenciones y Tratados internacionales en materia de Derechos Humanos encontramos no de manera específica la delimitación de la xenofobia sino cuáles son las base sobre las cuales los estados deben trabajar para garantizar que todos los seres humanos sean tratados desde los principios de igualdad y dignidad resspetando esos derechos profundos e innatos que tenemos por el hecho de eso, de ser, “humanos”.

Normas Internacionales que hablan de la xenofobia

Como tal, el instrumento más importante a nivel internacional es el que se conoce como la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial la cual fue firmada y ratificada por la Asamblea General de la ONU el 21 de Diciembre de 1965 y que se enlazaba a la Declaración Universal de los Derechos Humanos cuando se proclamaba que … “todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y existe por ende la responsabilidad y el deber de proteger a los ciudadanos no existiendo distinción por motivos de raza, color u origen nacional”… De acuerdo a la propia Convención, cualquier acto de discriminación constituía por sí misma … “un obstáculo para las relaciones amistosas y pacíficas entre las naciones; una amenaza a la paz y la seguridad y una amenaza a la convivencia dentro del territorio de un Estado”…

A partir de aquí observamos que la misma también hace referencia al término discriminación racial definiéndolo como … “distinción, exclusión, restricción o preferencia basada en motivos de raza, color, linaje u origen nacional o étnico que tenga por objeto o por resultado anular o menoscabar el reconocimiento, goce o ejercicio, en condiciones de igualdad, de los derechos humanos y libertades fundamentales en las esferas política, económica, social, cultural o en cualquier otra esfera de la vida pública”… e incluso los Estados se comprometen a tomar todas las medidas necesarias para combatir este delito y esto involucra compromisos para no promover la discriminación racial, la aplicación de medidas legislativas, la aplicación de medidas especiales y la condena de cualquier acción de segregación racial que pueda darse en el territorio de su jurisdicción.

 Suena todo muy bien llevado y encaminado, de hecho en el mismo instrumento se hace referencia a la prohibición de cualquier propaganda política, de la necesidad de aplicar mecanismos específicos de ayuda a estos grupos extranjeros y de lograr desarrollar la mayor cantidad de leyes posibles que permitiesen monitorear los actos de discriminación para crear leyes que le regulen y lograr así la paz y  resulta importante delimitar ese aspecto fundamental. Existía por parte de los Estados el compromiso de legislar o de crear medidas internas que pudiesen otorgarle aplicabilidad a esta Convención Internacional.

 Es así como vemos que Colombia nace la Ley Nro 1482 del 3 de Noviembre de 2011 donde se indica que en el Código Penal se tipificará el Delito Actos de Racismo o Discriminación incluyendo acciones como el hostigamiento por motivos de raza, religión, ideología política, u origen nacional étnico o cultural e incluso llega a hacer mención de un término sumamente importante al hablar de la Apología del Genocidio

 En Panamá el tratamiento que le dieron al reconocimiento de la Convención se transformó en la Ley que Regula el Derecho de Admisión en los Establecimientos Públicos y Dicta Medidas para Evitar la Discriminación. De hecho, en los últimos informes presentados ante la Organización de las Naciones Unidas Panamá elaboró un informe que indicaba … “las normas de Derecho Internacional en términos generales, no forman parte del bloque de la constitucionalidad, sino que los Tratados del Derecho Internacional crean para la República de Panamá la obligación de adecuar la legislación nacional a las normas del Derecho Internacional ratificadas a través de dichos Tratados”… ya a partir de aquí se expresaba literalmente que Panamá se reservaba el derecho de legislar en materia de discriminación como lo considerara conveniente y para el año 2018 surge otra ley contra la discriminación conocida como la “Ley Antipiropos” que en realidad hacía referencia era a la no discriminación por motivos de género.

En el caso de Ecuador, las medidas adoptadas contra la Discriminación Racial han sido enfocadas de manera directa para proteger a las minorías indígenas y promover el derecho a la igualdad de oportunidades. Sin embargo Ecuador es uno de los países que ha integrado el Delito de Odio dentro de su legislación. Esto, fundamentado en su Constitución y en su Código Orgánico Integral Penal cuyo artículo 177 expone claramente lo que es el Delito de Odio y la sanción con penas privativas de libertad.

 ¿Qué sucede con Perú?

Las denuncias de actos de Xenofobia contra los venezolanos han sido múltiples, pero en el caso de Perú en los últimos meses han ido en escalada y cabría preguntarse qué circunstancias han llevado a que estas acciones se ejecuten de una manera tan evidente y temeraria sin ninguna represalia y con impunidad. Las razones son múltiples y los escenarios diversos. Veamos cuáles son

Escenario Jurídico: Perú no tiene ley contra la discriminación racial.

Sería para el 10 de enero de este año 2019 cuando por primera vez se presentó un Proyecto de Ley para la Prevención y Sanción del Racismo. De hecho en una entrevista de principios de año se habló de que el Consejo de Ministros había aprobado un Proyecto de Ley propuesto por el Ministerio de Cultura. Se hizo referencia a que se estaban presentando actos de discriminación racial y los resultados que se obtuvieron diciendo que un 53% de peruanos indicaba que sentía que vivía en un país racista. Se hacía referencia a una legislación dispersa. Se plantea incluso la creación de un Observatorio contra la Discriminación Racial.

 De hecho, hay que observar el desarrollo de la normativa en cuanto a esta materia en Perú. Sería apenas para el año 2017 cuando se establecería en el Derecho Penal el delito de discriminación e incitación a ella pero en cuanto a incidencias de acusaciones y sentencias firmes contra actos de discriminación se ha registrado que solamente existe una sentencia que se dio en el año 2015.

 Por lo tanto, esa impunidad y esa falta de penalización que estamos observando en Perú en la actualidad con relaciones a los actos cometidos contra venezolanos bien podrían tener una base jurídica y es que… “no hay ley” lo suficientemente vinculante que ayude a frenar estas acciones.

 Pero más allá de eso también puede haber motivos políticos y es aquí cuando podemos volver a los escenarios esos que resultan imposibles pero que a la final pueden traernos consigo la famosa historia de los “escenarios geopolíticos a conveniencia”

 De acuerdo a la,I Encuesta Nacional de Percepciones y Actitudes sobre Diversidad Cultural y Discriminación Étnico-Racial 2018, más del 50% de los peruanos se han sentido indiscriminados y un 53% de los encuestados considera que son racistas. Esto fue lo que llevó al desarrollo de la presente ley. Sin embargo, tomando en cuenta lo que sucedió en el Congreso Peruano en las últimas semanas, muy probablemente haya sido una acción orquestada para evitar que la ley entrase en vigencia en un juego de piezas de presión contra la administración actual. Recordemos que lamentablemente, una administración es juzgada es por lo que hace y la mejor forma de anularla es no dejarla hacer.

 Ahora bien, cabe destacar que este proyecto de Ley buscaba inicialmente proteger a pueblos indígenas u originarios andinos y amazónicos, comunidades nativas, campesinas, población afroperuana y personas de origen o ascendencia andina, amazónica o afrodescendiente; lo cual da para mucho especialmente en cuanto dónde quedan los venezolanos en este asunto.

Aunque, si un 50% de los peruanos indican haberse sentido discriminados en su propio país, bien podría tratarse de un problema social propio del país que no tiene relación directa con venezolanos o Venezuela.

 El caso es que la ley aún no ha sido aprobada y no se sabe si se aprobará aun cuando cuenta con el apoyo de la Comisión Nacional contra la Discriminación (CONACOD), que preside el Viceministerio de Derechos Humanos y Acceso a la Justicia y cuya Secretaria Técnica está a cargo de la Dirección General de Derechos Humanos. Volvemos entonces a esto, a que pareciera que hay una clara intención de sabotear actos del ejecutivo nacional peruano y que se está colocando el caso de los venezolanos a la palestra como una buena pieza de ajedrez.

 Otro evento que llamó poderosamente la atención es que en el año 2017 el Congreso Peruano en pleno derogó lo que se conoció como el Decreto Legislativo 1323 que tenía como objetivo fundamental proteger a las poblaciones vulnerables contra crímenes de odio. Casualmente esta moción fue aprobada por la mayoría del partido fujimorista ¿Se acuerdan? El mismo partido cuya representante en una alocución pública ante el congreso hizo referencia a que los venezolanos buenos o malos tenían que salir de Perú.  Y es así como la Ley contra los Crímenes de Odio que tenía Perú desapareció y vino en escalada las acciones contra los venezolanos. De acuerdo al propio partido se estaban revisando las formas y los alcances de las facultades que tenía la ley y si bien en un principio se trataba especialmente para los grupos LGTBI se pretendía que se buscara ampliar su radio de acción a elementos de raza, religión, origen e identidad. Quizás detrás de ello también había una forma de justificar la impericia de haber derogado esa ley “que no estén aquí que se vayan”.

  Pero yéndonos más allá. Si se pudiese ver que hay una doble intención detrás de todo esto y que bien podría ser orquestado para generar un fenómeno o acciones posteriores. ¿Qué podría proyectarse?

  En un primer momento, desde la visión de Perú, criminalizar al venezolano involucrándolo en delitos de narcotráfico, crimen organizado y crímenes en frontera es una forma muy directa de hacer referencia a que Venezuela representa una amenaza contra el continente y que se deben tomar medidas inmediatas para evitar su migración lo cual nos dirigiría a la administración Maduro. Pero también podemos contar otra historia. Esa mayoría parlamentaria que estaba, aquellos que se han hecho la vista gorda durante todo este tiempo son militantes del partido de Fujimori el cual también está siendo investigado por el caso de Odebrecht. No podemos dejar a un lado la noticia que nos cuenta que el Presidente de Perú Martín Vizcarra quiso anular el congreso porque existía la intención de lograr la impunidad por la investigación del escándalo que sigue persiguiendo a ex-mandatarios y funcionarios.

Odebrecht es un lazo importante, inquebrantable, suspicaz entre Venezuela y Perú. Y justamente luego de eso, Nicolás Maduro solicitaba a la ONU un monto importante de dinero para lograr crear un plan de contingencia que permitiera a los venezolanos volver al país. Lo cual, generaría dos respiros importantes. “Nos olvidamos de Odebrecht unos instantes, y bajamos las cifras de Emergencia Migratoria que está pesando sobre las espaldas desde hace tanto tiempo y así se sienta un precedente.”

 Los seres humanos somos vulnerables, y aun cuando la necesidad nos lleve a huir del país, el miedo a morir en país extranjero nos frena los pies en seco.

Pareciera una ayuda tras bastidores, o esas famosas historias que le contamos a la maestra cuando estamos en el colegio y se nos olvida imprimir el trabajo final; vamos desde que la impresora se dañó, el virus en el pentdrive hasta enfermar al compañero y culpar al que lo tenía que traer.

  Últimamente la historia se está pareciendo mucho a ese programa que habla de una casa de empeños familiar llamado “Pawn Stars” o “El Precio de la Historia” que ha hecho que nazca un famoso meme. “No lo Se Rick… Parece Falso”…

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Corina Cortes

Abogada. Magister en Derecho Internacional con estudios en Relaciones Internacionales y Derechos Humanos. Analista para radio y televisión. Creadora de Agenda Mundo 2.0. Contacto: cortesinternacionalista@gmail.com

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