Venezuela

Venezuela: Análisis del deterioro electoral

Madrid, 12 dic.- El deterioro de la confianza en los procesos electorales en Venezuela no solo pasa por entender el evidente ventajismo gubernamental, en cuanto a la propaganda, elección a dedo de las autoridades electorales y del Tribunal Supremo de Justicia, el desconocimiento de la voluntad popular retirando funciones y confiscando recursos a autoridades electas de tendencia opositora, el cambio de leyes electorales, incluyendo modificación de la Constitución Política, inhabilitación, persecución, presidio, exilio de políticos; confiscación de partidos, etc.

También es importante recordar los procesos electorales de los últimos lustros.

En 1999 Chávez propició la elección de una Asamblea Nacional Constituyente plenipotenciaria que modificó la Constitución y todos los poderes públicos, incluyendo el Parlamento y la Corte Suprema. La conformación de dicha Asamblea se cuestionó ya que a través de un mecanismo matemático nunca antes utilizado (llamado kino) le permitió al chavismo obtener 95% de los escaños con solo el 52% de los votos.

En 2003 el nuevo TSJ, seleccionado a dedo, designó una nueva directiva del árbitro electoral, un nuevo CNE; que cambió el sistema electoral y asignó desde 2004 a la multinacional Smartmatic, de origen venezolano, con propietarios cercanos al chavismo, como el proveedor de la plataforma tecnológica de votación y servicios para las elecciones en Venezuela.

En el 2004 Chávez ganó un referéndum revocatorio con un margen de 59.1% vs 40%. La oposición señaló fraude, pero no logró recabar las pruebas suficientes y llevó al electorado opositor a una estrategia de abstención en las elecciones siguientes.

Hace tres lustros

En 2005, hace tres lustros, las parlamentarias conformaron un momento crucial para el devenir devastador del país, la oposición, al no participar, cedió el total control parlamentario al chavismo. Esa Asamblea Nacional totalmente genuflexa al líder revolucionario Hugo Chávez, promulgó las leyes que permitieron consolidar el socialismo chavista del s.xxi.

La rectificación llegó tarde, las presidenciales de 2006, las ganó un Chávez fortalecido y más agresivo, con todos los poderes a su disposición intentó reformar la Constitución con un referendo en 2007, sin embargo, la oposición, participó con unidad de criterio y obtuvo un gran triunfo al evitar el cambio del texto constitucional que pretendía convertir a Venezuela en un Estado Social Comunista. Aun cuando en la práctica, la mayoría de lo rechazado fue activado por el régimen a través de leyes, habilitantes y decretos, primero de Chávez y posteriormente de Maduro.

En 2008, se realizaron elecciones regionales y la oposición ganó importantes y emblemáticas gobernaciones; sin embargo, Chávez decidió nombrar “protectores” a los candidatos oficialistas derrotados y les transfirió presupuestos y poderes que debían ser ostentados por los gobernadores electos. Uno de los casos más emblemáticos fue el del Alcalde Mayor de la ciudad de Caracas, Antonio Ledezma a quien le fueron confiscados los fondos incluyendo la nómina de los trabajadores, realizó una huelga de hambre frente a la sede de la OEA y durante su segundo mandato fue apresado y acusado de participar en una conspiración para derrocar al gobierno central.

En 2009, Chávez impulsó una enmienda constitucional para lograr la reelección indefinida y con claro ventajismo electoral obtuvo una victoria que le permitiría gobernar legalmente hasta que tuviera vida, como sucedió.

Una de las principales acciones ejecutadas por el CNE y la AN chavista, supeditados al régimen, fue el cambio de la ley del sufragio ese 2009, resultando de ello que regiones menos pobladas (con tendencias oficialistas) tuvieran mayor representación en el Parlamento; por ello, en las legislativas de 2010 la oposición logró más votos (52%) pero menos diputados que el chavismo (65 vs 98).

En las presidenciales de 2012, Chávez enfrentó por primera vez una alternativa con posibilidades reales de arrebatarle el ejecutivo, sin embargo, la concentración de poder, ventajismo y control del CNE le aseguraron a Henrique Capriles la derrota por un margen de casi 10%. Para ese momento, sería el cuarto mandato consecutivo del presidente (ya tirano), quien había sido diagnosticado de cancer en Julio de 2011; desde ese momento Nicolás Maduro empieza a verse fortalecido en los cuadros chavistas, es nombrado VP además de mantener sus funciones como canciller.

Muerte del líder, época de Nicolás

Después de la muerte del líder de la revolución venezolana, las elecciones de 2013 fueron muy reñidas, y teñidas también de un claro ventajismo oficialista con excesos en el abuso de los recursos estatales a favor del candidato chavista; sin embargo, Capriles, que nuevamente fue el abanderado opositor, aseguró haber ganado y tener pruebas de más de 3.200 irregularidades, solicitó, sin éxito, un recuento y auditorías.

Algunas fuentes informaron que Capriles mantuvo una reunión privada con el alto mando militar y luego declaró públicamente: “Tenemos la convicción de que nosotros ganamos el proceso (…) Nosotros en aras de la democracia, de la paz de nuestro pueblo (…) queremos que se haga la auditoría, que se cuente voto por voto”, sin embargo, el TSJ rechazó la impugnación de las elecciones y multó al líder opositor, que declaró: “Si nosotros estábamos claros y convencidos que el 14 de abril ganó nuestro pueblo, con lo que hizo ayer el Tribunal Supremo de Justicia estamos más que claros que ganamos”.

En 2015, la oposición ganó la Asamblea Nacional y el régimen anuló de facto sus poderes, incluso antes de la toma de posesión de los nuevos integrantes. Los diputados de la Asamblea (chavista-madurista) saliente, afectos al régimen cambiaron algunos magistrados del TSJ (saltándose el procedimiento, en época decembrina, durante las vacaciones legislativas y con auto postulaciones); es ese nuevo TSJ el que ha invalidado los actos de la opositora AN, invalida diputados y da validez a la convocatoria a la elección de una Asamblea Nacional Constituyente supra constitucional.

En 2016 el régimen impide, por vía de facto, la realización de un referendo revocatorio establecido en la carta magna.

En 2017, se realiza el acto electoral para la selección de los miembros que formarán la Asamblea Nacional Constituyente de Maduro, en los que solo participan los candidatos del régimen y en esta elección, la empresa a cargo del sistema de votación, Smartmatic, denuncia manipulación en la elección del dato de participación, Antonio Mugica, director ejecutivo de la compañía, afirmó: “la diferencia entre la cantidad anunciada y la que arroja el sistema es de al menos un millón de electores”.

La oposición había celebrado previamente un referendo no vinculante con la participación de más de 7,6 millones de votos en rechazo de la iniciativa de Maduro de la ANC.

En 2018 con las condiciones limitadas a partidos y líderes opositores y ante la falta de garantías la oposición llama a la abstención en las elecciones presidenciales y declaran dichas elecciones fraudulentas, allí se alza Maduro con un evidente fraude que no es reconocido en gran parte del mundo.

Vacío de poder

El Presidente de la Asamblea Nacional, elegida democráticamente en 2015, Juan Guaidó, ante el vacío de poder en el seno del Ejecutivo por carecer de validez el acto electoral, por orden constitucional, se declara en Cabildo abierto Presidente (Encargado) de Venezuela y así es reconocido por más de 50 países; sin embargo, solo cuenta con el poder de la diplomacia, el usurpador Nicolás Maduro, ostenta el poder institucional y de las armas, controla la Fuerza Armada y los organismos de seguridad.

En 2020, termina el periodo constitucional de la AN y el régimen pretende deslastrarse del gobierno interino a través de la amañada elección sin oposición ejecutada el 6D, habiendo confiscado los principales partidos opositores, encarcelando e inhabilitando a los políticos que le hacen frente y amenazando a la población con frenar el acceso a la alimentación a quien no participe.

Sin embargo, ese día se observaron centros electorales totalmente vacíos y se estima una participación cercana al 7% del registro electoral, a todas luces, ganó la abstención, brindando a la Comunidad Internacional la fácil decisión de no reconocimiento debido a la avasallante demostración de rechazo al fraude ejecutada por el pueblo venezolano.

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El actual régimen de Maduro ha desarrollado una suerte de neocomunismo infiltrado por organizaciones terroristas como Hezbolá y las FARC, con intervención de carteles de la droga operados desde la cúpula madurista, con permanente y evidente intervención extranjera, permitiendo el acceso de cubanos, rusos, chinos y más recientemente iraníes en actividades estratégicas; además de entregar el control total de las instituciones como el CNE, TSJ, ministerio público, etc.

A las órdenes del Ejecutivo, brindando una fachada democrática que terminó dando al traste con la fiabilidad de cualquier proceso electoral.

Ante este escenario, la sociedad civil en conjunto con la AN y el Gobierno Interino liderado por Guaidó, invitaron a los venezolanos dentro y fuera del país a una nueva Consulta que actualmente se lleva a cabo entre el día 7 y el día 12 de diciembre 2020, soportada legalmente en el artículo 70 de la Constitución.

Blanca Rosa Mármol de León, exmagistrada emérita del Tribunal Supremo de Justicia, afirmó que: “otra virtud de esta acción es que no exige la participación del Consejo Nacional Electoral; lo cual nos libera de manera absoluta de la posibilidad de un fraude. Porque en Venezuela llevamos más de 20 años votando. Pero de cada elección salimos con menos. Esa es la careta democrática del régimen. Pero eso se acaba con esta consulta, en el sentido de que la expresión es directa de la ciudadanía” así mismo, indicó que está Consulta es un requisito de la Comunidad Internacional para cualquier intervención de ayuda humanitaria en Venezuela.

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José Ángel Cuadra

Periodista y consultor en Comunicación Estratégica, escritor, facilitador y docente universitario con más de 23 años de experiencia en Latinoamérica y España. Miembro de la Asociación de Periodistas Venezolanos en España.
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