Opinión

UE condena despojo de inmunidad parlamentaria a diputados venezolanos

La última vez sucedió hace pocos días, apenas iniciaba el mes de diciembre, pero no es la primera y muy probablemente no será la última vez que esto suceda. Por órdenes del Tribunal Supremo de Justicia venezolano y apoyado por la Asamblea Nacional Constituyente ya son varios los diputados de la Asamblea Nacional – aquí ya empieza el problema – bajo los argumentos de delitos de traición a la patria, conspiración, instigación a la insurrección, rebelión civil, concierto para delinquir, usurpación de funciones, instigación pública a la desobediencia de las leyes y el odio continuada.

Pero como siempre. A nosotros nos atañe es el comportamiento de este evento desde el punto de vista internacional. Vayamos por parte.

“Nuestro universo es uno entre muchos. Pero el número total de universos es finito. Y los múltiples universos existentes son similares entre ellos” (Stephen Hawking)

Si la teoría de los multiversos de Stephen Hawking es cierta, Venezuela es la digna y vergonzosa representación de cómo dos universos han colisionado para convivir en un mismo territorio. Dos presidentes, dos parlamentos, tres monedas, múltiples cuerpos de seguridad, elecciones invisibles, elecciones visibles, un fallecido que hablaba. No me gusta hacer uso del humor negro en mis análisis, pero la ocasión lo amerita. Quizás, si nos vamos a ubicar el punto de inflexión de por qué sucedió diría que fue porque “la Constitución desapareció”. Dos Universos, Cero Constitución. Esto abrió el vórtice que nos ha llevado a un desorden institucional donde no hay gobierno, no hay estado, hay una nación a medias. No hay nada.

Como vemos, el escenario internacional de Venezuela es complicado y más cuando los parlamentarios son perseguidos, apresados, o sometidos a antejuicios por instituciones creadas artificialmente pero que, como estamos en un país presidencialista donde algunos creen que el presidente es amo y señor del universo, pues nada Amén.

Pero volvamos a las Asambleas. Resulta interesante ver como funciona la Asamblea Nacional Constituyente – y cuando digo interesante no lo digo de manera positiva – ya que por mucho que uno trate de indagar acerca de qué tal han sido sus sesiones, funciones y acciones todas van conducidas a lo mismo “apoyamos”, “rechazamos”, “denunciamos”, eso sí; todo dirigido a desmantelar a la Asamblea Nacional legítima. Ni en los procesos de Impeachment en los Estados Unidos se atrevieron a tanto. Mas allá de eso, no ha hecho nada. En cuanto a la otra Asamblea General, lo ha tenido más complicado obviamente con tanto denunciamos, rechazamos, apoyamos, enjuiciamos y destituimos, pero, al menos, ha tratado de trabajar la misión y visión del país a nivel internacional. Ha tratado de alzar la voz y su Comisión Permanentes de Política Exterior, Soberanía e Integración. Aun así, no hay mucho que se pueda hacer entendiendo la profunda crisis política que se está viviendo en el país.

Tomando en cuenta lo anterior, la Unión Europea ha estado observando muy de cerca el tema del funcionamiento del cuerpo legislativo venezolano especialmente porque recordemos que los países miembros de la Unión Europea son meramente parlamentarios. Creen en la estructura legislativa y, de hecho, hacen un enorme esfuerzo por lograr la paridad a nivel de partidos ya que consideran que de lo contrario se estaría ante una anarquía que haría peligrar la estabilidad de la región. Suficiente con ver de qué manera lograrán manejar la salida de Reino Unido que se materializará antes de lo imaginado.

De hecho, lo que hizo la Unión Europea a través de Josep Borrell es confirmar lo que para ellos es un principio de funcionamiento como bien se expresa en su Protocolo Séptimo, Capítulo III relacionado con los miembros del parlamento. Claramente en su artículo 9no se expone que… “Mientras el Parlamento Europeo esté en período de sesiones, sus miembros gozarán: en su propio territorio nacional, de las inmunidades reconocidas a los miembros del Parlamento de su país; en el territorio de cualquier otro Estado miembro, de inmunidad frente a toda medida de detención y a toda actuación judicial”… Es su filosofía y lo demostró también en un caso análogo como es el caso de Oriol Junqueras, presidente de Esquerra Republicana partido catalán, ex presidente de la Generalitát y quien se encuentra cumpliendo pena de cárcel.

Junqueras condenado por sedición y malversación debido a los acontecimientos ocurridos en otoño de 2017 con el Referéndum celebrado en Cataluña. Sin embargo, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea indicó que al haber sido elegido eurodiputado gozaba de inmunidad parlamentaria. Una noticia en relación al tema exponía que el tribunal consideraba que… “Una persona elegida al Parlamento Europeo adquiere la condición de miembro de dicha institución desde la proclamación oficial de los resultados y goza desde ese momento de las inmunidades aparejadas a tal condición”…

Y es que la inmunidad parlamentaria no tiene que ver con el gobierno sino la historia y evolución del estado y el surgimiento de los instrumentos constitucionales. Ya en Inglaterra, en el año 1689, el Bill of Rights donde se establecía la libertad de expresión se indicaba la inmunidad parlamentaria y además incuestionable y estableciendo que los debates y funciones del parlamento podían ser impugnados ni cuestionados por una institución fuera del parlamento. La Constitución de los Estados Unidos y también en Francia durante una de las sesiones sesión de la Asamblea General en junio de 1789. ¿Y para qué se estableció? Si observamos el contexto sobre el cual surgió nos damos cuenta que la inmunidad parlamentaria fue la forma de establecer reglas que supondrían la transición de las formas monárquicas a través de la independencia y autonomía de los poderes.

Por lo tanto, lo hecho por Borrell, destacando que fue en representación de la Unión Europea, se encuentra más que justificado. A los entendidos, la República Bolivariana de Venezuela, en teoría, es una democracia constitucional con un gobierno presidencialista donde existe la separación de poderes y la autonomía institucional. Pero desde hace muchos años esto parece no existir. Pareciera que se está a merced de dos o tres figuras, actuando a voluntad y obedeciendo una sola cabecilla. Y entre eso y que las instituciones de seguridad y defensa pareciera que tampoco se deben al estado; no importa cuanto denuncie el gobierno injerencia interna, o que exponga que son pretensiones de destruir la lucha ideológica. Nada de eso es cierto.

Lo único cierto es que la crisis institucional venezolana ha puesto en riesgo la estabilidad del estado y que de seguir este camino no habrá gobierno. Y cuando no hay gobierno la nación puede desmoronarse; y una nación debilitada es vulnerable a nivel interno y a nivel internacional. Y que la rectificación ya no es un acto voluntario sino un deber. De lo contrario; como dije una vez en una entrevista de radio “Lo llamamos Monarquía Militarista y ya”…

Subestimas el poder del Lado Oscuro, si no peleas… te encontraras con tu destino. (Darth Vader) (De la película El Retorno del Jedi)

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Corina Cortes

Abogada. Magister en Derecho Internacional con estudios en Relaciones Internacionales y Derechos Humanos. Analista para radio y televisión. Creadora de Agenda Mundo 2.0. Contacto: cortesinternacionalista@gmail.com

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