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Trump con COVID-19 ¿Está en peligro la campaña electoral?

Washington, 04 oct.- Luego de un debate entre Trump y Biden considerado por la mayoría de los medios de comunicación del mundo y el electorado como “nefasto”, lo último que uno quisiera escuchar es que el presidente de la nación más poderosa del mundo diese positivo en coronavirus desencadenando con esto teorías conspiratorias, memes, opiniones encontradas y una enorme preocupación; y es que esto debe tomarse con la real seriedad que implica ya que hacia donde se incline la balanza del coloso del norte hacia allí se inclinará la realidad del mundo desde todo punto de vista. Por ahora, aparentemente está bien, no necesita oxígeno y a pesar de estar dentro de las poblaciones de riesgo – más de 70 años y dentro de rango de obesidad de acuerdo a las estadísticas de peso y estatura – aparentemente se encuentra capeando el temporal. Lo mejor y más conveniente para el mundo es que se recupere dejando a un lado los simpatizantes o aquellos que le manifiestan una clara antipatía.

¿Puede Trump lograr adeptos y subir su popularidad sin un debate electoral o sin estar en campaña?

De los dos candidatos presidenciales, el que realmente necesita el debate en estos momentos es Trump y no porque Biden sea un gran orador. He tenido la oportunidad de ver el debate presidencial más de dos veces y sigo viendo lo mismo, una especie de ataque y contrataque propio de un “Reality Show” con un moderador que se acerca más a esos montajes de conflictos familiares que a un moderador político. Pero el caso es el siguiente: a Biden lo preceden toda una serie de circunstancias que lo benefician así se mantuviese mudo; el Black Lives Matter, los ANTIFA, el apoyo de Hollywood, los republicanos anti- Trump, Kamala Harris y una joven que ya muestra maneras como Ocasio – Cortez, contestaria, líder y de discurso duro, sin olvidar a Nancy Pelosi que sigue firme. Por el otro lado, Trump tiene algo absolutamente en contra en este mundo peculiar; es “políticamente incorrecto” e incisivo. Eso hace que no importa lo que haga y que en ocasiones diga lo que otros piensan, pero no lo dicen por mostrarse empáticos, tiene que jugarse la palabra, la justificación y la demostración de que las cosas que hace las hace por una razón.

Presidentes como Jair Bolsonaro y Boris Johnson han dado positivo por COVID-19 y esto hizo que su popularidad se incrementara por temas de empatía y solidaridad, esto también podría sucederle a Trump, pero sería solo por un período ya que la balanza podría moverse apenas se recuperase.

¿Le tiene Trump miedo al debate?

Yo diría que a lo único que no le tiene miedo Trump es a pararse frente a un público a decir lo que tiene y lo que no tiene que decir. Solo que se encuentra en un espacio donde las emociones están caldeadas, donde hay muchas heridas abiertas y donde una pandemia y un confinamiento no ayudan a nada ni a nadie.

Por lo tanto, lo mejor que podría sucederle es que se recuperase lo más pronto posible o, de ser un real estratega, que siga haciendo lo que está haciendo en la actualidad, que es trabajar desde la Casa Blanca con los mayores cuidados posibles.

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¿Hacia dónde se encaminará la campaña electoral a partir de ahora?

Muchos han comentado que esto tenía que sucederle al presidente Trump por haberle restado importancia al tema del COVID-19 y gestionarlo de manera equivocada. Sin embargo, yo plantearía aquí una interrogante real y que deberíamos responder con la mayor sinceridad posible. ¿Acaso algún país ha sabido gestionar la pandemia de forma correcta? ¿Qué sucede cuando una administración se encuentra con tantos frentes abiertos como es una crisis sanitaria, un problema que al final generará una crisis económica, un frente abierto a nivel de seguridad internacional por el incremento de tráfico de drogas, de armas y humano? Sumándole el tema de las manifestaciones y los problemas de seguridad, tenemos que entender de una vez por todas que el tema del COVID-19 no es un tema solo de salvar vidas que es lo primordial, es el aportar seguridad y estabilidad a todas las naciones que en estos momentos están vulnerables. La realidad más cruda será la que se enfrentará cuando la pandemia se encuentre más o menos controlada pero no desaparecida.

Por otro lado, también debemos ser completamente honestos con nosotros mismos. Un individuo en un meeting puede ser factor de contagios, pero un grupo innumerable de individuos manifestando en las calles también son foco de contagios así que la responsabilidad es colectiva. El caso es que, luego de superar la enfermedad, en caso de hacerlo, existe un altísimo porcentaje de probabilidades de que todo el futuro tema de debate se dirija hacia el COVID y el sistema sanitario. Y se les recomienda tengan agudeza y cabeza fría al momento de escuchar los planteamientos.

¿Qué quedará en vilo?

Ya lo veíamos durante el primer debate. En vilo quedarán temas tan trascendentales como las nuevas medidas de seguridad internacional, los temas de paz en el Medio Oriente que ya se firmaron, Estados Unidos en la realidad internacional, los cuerpos de seguridad policial, los aranceles, las relaciones con China, Rusia y México, la industria farmacéutica, los incentivos. Igualmente, la relación de Estados Unidos con la Unión Europea y el plan de la lucha contra el narcotráfico y el Comando Sur, sin olvidar el tema de las nuevas telecomunicaciones y la propiedad intelectual internacional. Temas relacionados con la real gerencia de un Estado y que no pueden dejarse a un lado basándonos en las visceralidades y la emoción.

¿Y si Trump empeora? ¿Y si mejora?

Si Trump empeora, la enmienda 25ta permite que asuma el mando Mike Pence hasta que Trump pueda asumir el cargo nuevamente. Si existe la ausencia o incapacidad de ambos, lo asumiría Nancy Pelosi, presidenta de la Cámara Baja de los Estados Unidos y en su defecto el Senador Chuck Grassley. El caso es que esto traería consigo una batalla legal por temas ideológicos.

Lo que está sucediendo no es fácil, es un tema de salud con una trascendencia política impresionante que traerá consigo una bola de nieve digital que podrá influir directamente en la intención de voto y que puede marcar un antes y un después, ya que los reyes del Marketing Político se están frotando las manos en estos momentos.


“El hombre sapiens, la única criatura dotada de razón, es también el único ser que aferra su existencia a cosas irracionales”. Henri Bergson

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Corina Cortes

Abogada. Magister en Derecho Internacional con estudios en Relaciones Internacionales y Derechos Humanos. Analista para radio y televisión. Creadora de Agenda Mundo 2.0. Contacto: cortesinternacionalista@gmail.com

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