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“Piaf, voz y delirio” vuelve a conquistar Madrid

La voz sublime e impactante de la actriz y cantante venezolana Mariaca Semprún, la pluma del escritor Leonardo Padrón y la producción de Ana María Simón se analizan en una entrevista exclusiva para Háblame24.

Madrid, 17 jun.- Se abre el telón y una Edith en sus últimos suspiros se nos muestra en el escenario para recordarnos, durante la próxima hora y media, que la vida es un grito de resistencia y una oda a la vida misma, sin arrepentimientos. Esa es la escena que se repetirá durante 40 funciones en el Teatro Cofidis Alcázar de Madrid, desde este miércoles 19 de junio.

Tras esa escenificación del pequeño gorrión parisino, está la voz sublime e impactante de la actriz y cantante venezolana Mariaca Semprún, la pluma del escritor Leonardo Padrón y la producción de Ana María Simón. Una combinación explosiva que, aunado a un equipo que los tres agradecen tener como compañeros, han logrado paralizar a miles de espectadores en tres países muy distintos: EEUU, México y España.

El montaje se estrenó en 2016 en Caracas y en 2018 pisó Madrid por primera vez, donde luego de Miami y Ciudad de México, cumplió su función número 100 en la capital madrileña. Este año van por la 200 en la misma ciudad donde los esperamos hace un año.

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Para analizar la evolución del montaje y de sus creadores, los hemos entrevistado en exclusiva para Háblame24.

Lorena Arraiz: ¿Cuál ha sido la evolución que ha tenido Piaf en estos casi 3 años en escena? ¿Sigue siendo el impulso de demostrar que no todo está perdido?

Mariaca Semprún: Sí, porque es lo que ocurre en la gente, en los venezolanos, cuando reciben la obra. Esa empatía inmediata al saber que somos un equipo venezolano, al ver la publicidad en la calle, una calle en la que estás acostumbrado a ver artistas locales. El año pasado me pasó algo muy bonito que se está repitiendo: es una bienvenida como que ¡Qué gloria que están aquí de nuevo y qué bien que les está yendo bien! y eso es un gran incentivo, pero también un gran compromiso. Porque volver a invitar a la gente que ya la vio, sin que piensen que esto está repetido, volverlos a emocionar, ese es el gran reto y es en lo que estamos trabajando en esta nueva temporada en Madrid.

L.A.: “Disciplina, trabajo arduo y convicción” era la definición que dabas del trabajo de Piaf el años pasado, ¿ha cambiado algo?

M.S.: Ahora el proyecto tiene varias aristas que no tenía antes. Artísticamente, estoy encarnando el mismo personaje, de la misma forma, con el mismo montaje y casi el mismo equipo de trabajo artístico, casi la misma banda y los mismos actores figurantes. Pero en esta oportunidad estoy muy involucrada en la producción, en todo lo que es llevar a cabo este pequeño edificio temporal que es PIAF, porque la cara del proyecto soy yo cantando, pero detrás de eso, lo que hay es un equipo maravilloso trabajando en conjunto. Se ve desde fuera como algo muy lindo y relajado, pero es un trabajo de hormiguita donde cada quien va poniendo una pieza, hasta que se abre el telón y esa es la primera fase, la segunda fase es lograr el éxito durante 40 funciones.

L.A.: Para Leonardo Padrón como guionista, ¿cuál ha sido la evolución de Piaf? ¿Ha habido algún cambio?

Leonardo Padrón: Lo que ha habido es reafirmación, porque, si seguimos estableciendo analogías con nuestro país que fue donde nació el proyecto, las exigencias de resistencia son aun mayores, el país está aún más deteriorado y sigue generando en el público venezolano que la ve en cualquier parte del mundo, esa empatía, esa emoción, ese orgullo que les da. Y por eso la reafirmación es importante porque a medida que pasa el tiempo y las intenciones de cambio se frustran, la autoestima se nos vulnera inmensamente y por eso la gente se emociona tanto cuando ve algo hecho por venezolanos, que está bien hecho, que funciona, que tiene éxito, que desemboca en un aplauso, porque te vuelve a reconciliar un poco con tu autoestima. Entonces yo creo que en ese sentido, el montaje sigue cumpliendo con esa misión tanto para el público, como para nosotros mismos, porque además, cada país al que vamos, ofrece unos obstáculos distintos a la producción, son reglas del juego distintas, y es en el fondo como una maqueta de lo que es el exilio para un venezolano que llega a Madrid, a Ciudad de México, a Miami: ¿Cómo me hago ciudadano de aquí? Con el montaje eso es: ¿Cómo hago el montaje de aquí? ¿Cómo nos insertamos en las carteleras locales más allá de nuestro público natural que es el venezolano? Entonces esa ha sido una dinámica apasionante pero muy compleja.

L.A.: ¿Cómo ha evolucionado el montaje a la par de ustedes como exiliados venezolanos?

L.P.: Se trata de no claudicar, como le pasó a Piaf, que ante la desventura ella siempre se volvía a levantar gracias al arte. Entonces nos pasa igual, estamos en el exilio, que es una situación siempre adversa, pero el propósito es volver a montar Piaf, vamos a volver a Madrid, en un teatro más hermoso y vamos a hacer que funcione con más fuerza. Entonces es no claudicar y, más aún, de vencer.

L.A.: En 2018 decías que “Crear siempre va a ser el mejor pasaporte para viajar hacia lo mejor de nuestro gentilicio” ¿Qué dirías hoy que es lo mejor de nuestro gentilicio?

L.P.: Yo creo que hay una cosa en el ánimo del venezolano, fíjate, con todo esos tropiezos y frustraciones que nos han ocurrido, que nos sacaron el piso, nos dejaron en el aire, podríamos tener una epidemia de depresión de esas que te aplastan, pero tú ves que la gente sigue haciendo su vida, sigue construyendo su obra, sea arte, o sea cualquier otra disciplina, es decir, hay una cosa en el ánimo, eso que uno lleva en la huella digital que es ese sentido del humor tan nuestro que termina ayudándonos a no caer del todo. Eso termina por ser una herramienta extraordinaria que tiene el venezolano, ese antídoto contra la desventura.

L.A.: ¿Cuál es el aporte de Ana María Simón para PIAF luego de tu experiencia, tu trayectoria y las tablas en Madrid?

Ana María Simón: Uno siempre cree que el reto más reciente es el reto más grande. Pero sin duda este proyecto es el reto más grande que yo he tenido en mi carrera, desde el punto de vista de la producción. Es un gran reto hacer Piaf en esta ciudad, con lo que implica Piaf -que es un musical que viene rodando con mucho éxito siempre, porque en cada ciudad a la que llegaban era como fundar Piaf. Y yo he tenido que meter mis narices en todos lados para ver de qué va la cosa aquí, de modo que es un orgullo para mí estar en el equipo y también he entendido que nos tenemos que seguir rodando de gente valiosa, es decir, Piaf camina por lo que significa Piaf artísticamente, pero también porque tenemos un equipo al rededor muy valioso. En definitiva, es un reto muy grande y la diáspora nos ha servido para que los venezolanos nos ayudemos mucho en el exilio. Gran parte del apoyo que Piaf ha recibido, de gente a la que yo me le he acercado para que Piaf pueda ser lo que va a ser a partir del 19 de junio, son venezolanos. Sin embargo, por ser Piaf, quemes un  personaje universal, te puedes acercar a cualquier otro gentilicio porque saben de quién estás hablando.

L.A.: ¿En qué se puede diferenciar Piaf Madrid 2018 de Piaf Madrid 2019?

A.M.S.: Toda carretera que uno recorra te da nuevas herramientas. Yo siento que sobre todo Mariaca tiene un Know How de su show, ella se busca aliados, crea un equipo, pero ella está super clara de cómo funciona su show. Y ese ojo funciona como una visión general y todos sabemos que hay un trabajo de hormiguita que viene no solo de Madrid 2018 sino de Caracas 2016. Y en mi caso, que me incorporo en esta nueva etapa, es muy valiosa esa visión de Mariaca porque yo aporto mi granito de arena, pero al final hay tres cosas que salvan los proyectos y que nos salvan la vida siempre: el humor, el amor y el arte. Este proyecto nace del amor de Mariaca por su pasión que es el canto y la actuación y nuestro encuentro nació por nuestro amor y nuestra amistad, entonces no hay nada que lo pueda detener. El humor no solo de lo que ocurre en el equipo, sino el humor también de la misma Piaf, la ironía con la que Piaf manejaba -como hacemos los venezolanos- su propia desgracia; y el arte, el arte salva siempre.

L.A.: Piaf no se arrepiente de nada, ¿alguno se arrepiente de algo?

L.P.: Yo quisiera preguntarle a Piaf si de verdad no se arrepiente (risas).

M.S.: ¡Claro que no se arrepiente!

L.P.: en el fondo, es una frase provocadora, hay cierta arrogancia. Porque es como decir que nunca me equivoqué, que soy inmensamente asertivo y es mentira, los seres humanos somos ensayo y error y nos equivocamos constantemente.

Finalmente, la protagonista de esta historia delirante, Mariaca Semprún, nos hace a todos la invitación oficial: “Desde este miércoles 19 de junio en el Teatro Cofidis Alcázar, Piaf, voz y delirio, escrita por Leonardo Padrón, producida por Ana María Simón y protagonizada por Mariaca Semprún, la historia fantástica, fabulosa y sorprendente de Edith Piaf, contada a través de sus canciones, con una banda en directo de 7 músicos, 4 actores figurantes, material multimedia que recrea la París de los años 20 y creo que es un espectáculo que van a disfrutar tanto los venezolanos como los españoles. Así que sean parte de esta #ExperienciaPiaf2019”.

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Lorena Arraiz Rodriguez

Periodista venezolana en Madrid. Asesora de Comunicación Política y Empresarial en Iberoamérica. Founder&CEO de LaEstrategiCom. Especialista en Análisis de Discurso, Argumentación, Debate, Formación de Portavoces y Media Training. Miembro del Comité Organizador Internacional de la Cumbre Mundial de Comunicación Política; del Comité de Asesores de la Asociación de Comunicación Política de España (ACOP) y de la Asociación de Periodistas Venezolanos en España.

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