Opinión

Me contactó la hija menor de Pérez Jiménez

Madrid, 26 jun.- Escribí recientemente un artículo de opinión sobre Marcos Pérez Jiménez titulado “El Coco” vivió en Venezuela y murió en Madrid. Siendo el escrito de esa índole no podía dejar de ser lo suficientemente complaciente a los ojos del lector incisivo y crítico de aquella personalidad, lo que me costó reprimendas de familiares y amigos.

Pasé así algún tiempo leyendo mensajes y tragando grueso, pues había hecho, sin saberlo, una apología del perezjimenismo. En medio de todo aquello, recibí un mensaje anónimo en messenger que me atreví a abrir unos días después, decía en inglés: “Ud. acaba de escribir un artículo acerca de mi padre Marcos Pérez Jiménez. Soy Mónica Mercedes y quisiera contarle mi historia…”

Recordaba que el general había tenido 3 hijas con su esposa Flor María Chalbaud: Margot, Flor Ángel y Flor de María… Está también Nelly Gladys Pérez Cava, nacida antes de su matrimonio, en Lima en 1941, quien obtuvo la declaración de hija “ilegítima” mediante una sentencia judicial peruana en 1970.

Y ¿Mónica?…

Estando Pérez Jiménez en Miami durante su exilio conoció a Marita Lorenz. Muchos han sido los calificativos dados a Marita, entre ellos “La Mata Hari del Caribe” y “La mujer que le parió a dos dictadores”. Nacida bajo la Alemania Nazi en 1939, vivió los horrores de un campo de concentración y de la ocupación aliada. Conoció a Fidel Castro en 1959 llegando a ser su secretaria, amante y madre de uno de sus hijos.

Posteriormente, fue reclutada por la CIA con el propósito de asesinarlo, tarea que no pudo o, más bien, no quiso llevar a cabo. Esa misma agencia de espionaje le encomienda acercarse a Pérez Jiménez, quien para la época financiaba campañas en contra del mismo Fidel desde Miami. De esa relación nació Mónica en 1962.

Mónica se disculpa por lo poco fluida que ha sido nuestra comunicación, ya que ha estado ocupada buscando trabajo en Los Ángeles, California, donde reside. Durante nuestro coloquio por las redes me hace hincapié en que, a diferencia de sus hermanas, jamás recibió apoyo económico (“ni un centavo de su fortuna”), ni de ninguna otra índole de su padre, llegando al extremo de vivir en la calle por algún tiempo cuando era adolescente.

Se define como experta y entrenadora de salto artístico de cuerda, profesional del fisicoculturismo y actriz retirada. Tiene un hijo de apellido Letelier, nieto del político chileno Orlando Letelier quien fuera víctima de un atentado en 1976 en pleno Washington DC. Mantiene una buena relación con su hermana mayor Margot, con quien acudió a realizarse las pruebas de ADN para confirmar su parentesco.

Además, Mónica es sobreviviente de los ataques del 9/11 en Nueva York, es hoy en día vocera de víctimas de abuso sexual por parte de algunos miembros del clero católico, y trabaja activamente en la realización de una película sobre su propia vida, que no pareciera ser en lo absoluto menos interesante que la de la propia Marita.

A pesar de todas las vicisitudes quiere dejar claro que no es una víctima. Es una sobreviviente quien lleva a cuestas el peso de un controversial apellido, aunque pretende dejarlo en alto como mujer, a pesar de haber sido descuidada al extremo por su padre. Mónica Mercedes Pérez Jiménez, la hija menor del coronel (luego general) apodada por algunos “la hija de la guerra fría”, sí tiene quien le escriba.

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Jacobo Dib

Médico venezolano. Experto en Historia de Venezuela. Articulista ocasional en antiguos periódicos como: El Universal, El Diario de Caracas, El Globo, El Mundo.

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