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Lo que pasa entre Israel y Palestina: La crisis actual

Madrid, 16 may.- Las nuevas hostilidades de mayo de 2021 se inician tras choques de las fuerzas israelíes con fieles musulmanes en la sagrada mezquita de Al Aqsa, en Jerusalén, sumado a la cercana decisión de los tribunales israelíes respecto al desalojo a familias palestinas de sus hogares en Sheikh Jarrah.

Hamás ha exigido que Israel se retire completamente de los territorios ocupados en 1967, Cisjordania, la Franja de Gaza y Jerusalén Este; adicionalmente insiste en el retorno de millones de palestinos refugiados que abandonaron sus casas desde 1948.

Israel a lo largo de los años ha trabajado en hacer una Jerusalén más judía a través de construcciones y asentamientos de más de 650 mil colonos en los territorios ocupados de Cisjordania.

La violencia ha escalado a tensiones similares a las de 2014 cuando la guerra estuvo focalizada en Gaza, hoy el epicentro inició en Jerusalén, se extendió a otras ciudades dentro de Israel con poblaciones árabes importantes, como Lod, Ramle, Acre, Jaffa, Jisr al-Zarqa y Umm al-Fahm; la Franja de Gaza se vinculó posteriormente.

Es difícil ver una solución al conflicto, demográficamente Jerusalén a cambiado, pasó de un 25% de árabes en 1967 a un 40% hoy, esto ha generado fuerte tensión entre judíos y árabes israelíes, hay un Estado Binacional en el que cohabitan dos pueblos con un solo ejército y una sola moneda dentro de la frontera de Israel; empero, árabes israelíes se quejan por ser tratados como ciudadanos de segunda y de discriminación legal, institucional y social con intentos de segregación continuados, sin embargo, el gobierno de Israel insiste que sus ciudadanos árabes tienen los mismos derechos sociales y políticos, exceptuando el servicio militar obligatorio.

Hamás y otros grupos palestinos tienen una amplia variedad de misiles tierra-tierra ya que tienen una gran capacidad de fabricación propia dentro de la Franja de Gaza. En la última semana Hamás ha lanzado una ofensiva de más de 1000 cohetes dirigidos a Israel, más del 90% ha sido interceptado por el domo de hierro, el sistema antimisiles israelí de última generación. Aproximadamente 200 misiles lanzados hacia Israel han impactado dentro del propio territorio Palestino adicional a la respuesta judía de defensa con un intenso bombardeo selectivo desde buques, aviones de combate y helicópteros sobre objetivos como túneles, sitios de armamento y edificios de altos mandos de Hamás en Gaza.

Durante más de un siglo, judíos y árabes mantienen el conflicto por la Tierra sagrada, Israel con mayor poder tecnológico y de fuego ha derrotado en reiteradas ocasiones al pueblo palestino y árabe, sin embargo, la lucha no acabará hasta que exista una real intención de paz de todas las partes involucradas. Para Israel toda Jerusalén es su capital y no está dispuesto a negociarlo, para Palestina Jerusalén Este debe ser su capital.

El sábado 14 de mayo enviados especiales de EEUU y de la ONU llegaron a Tel Aviv con la intención de adelantar diálogos, desescalada y alto al fuego; sin embargo, Israel está decidida a aplastar la capacidad de fuego de Hamás según declaraciones del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y del ministro de Defensa Benny Gantz.

Un acercamiento histórico

La región entre el río Jordán y el mar Mediterráneo es considerada por la tradición judía como la tierra prometida por Dios a Abraham, una tierra invadida por asirios, babilonios, persas, macedonios y romanos, estos últimos la denominaron Palestina y 70 años después de Cristo, expulsaron a los judíos.

En el siglo VII, luego del surgimiento del islam, esas tierras fueron ocupadas por árabes y luego conquistada por europeos. Desde 1516 la zona fue controlada por el Gran Imperio Otomano, una dinastía de 600 años, que en su apogeo abarcó los territorios de Bulgaria, Egipto, Grecia, Hungría, Jordania, Líbano, Israel, los territorios palestinos, Macedonia, Rumania, Siria, partes de Arabia y la costa norte de África.

Debido a la guerra de los Balcanes el Imperio Otomano perdió un tercio de su territorio.

En noviembre de 1917, durante la Primera Guerra Mundial el gobierno británico realiza la Declaración Balfour en la que anuncia su apoyo al pueblo judío para el establecimiento de un “hogar nacional” en la región de Palestina.

Al finalizar la guerra el Imperio Otomano, aliado a los alemanes, quedó totalmente mermado y en 1922 los nacionalistas turcos que gobernaban abolieron el sultanato.

La región sagrada para musulmanes, judíos y católicos, estaba ocupada en su mayoría por árabes y otras comunidades musulmanas cuando el Reino Unido recibió un mandato de la Liga de Naciones para administrar ese territorio, denominado Mandato Palestino.

El Mandato Palestino

Las fronteras del Mandato Británico de Palestina fueron revisadas bajo la dirección de Winston Churchill y se dividió al este del río Jordán lo que en 1950 pasaría a nombrarse como Jordania, y el área occidental siguió conservando el nombre de Palestina.

Promesas incumplidas por los británicos tanto a árabes como a judíos, generaron conflictos entre grupos paramilitares de ambos grupos.

Especialmente a consecuencia del Holocausto y la persecución en Europa sumado a la esperanza de la creación de un estado judío en Palestina, la inmigración fue incrementándose aceleradamente; debido a esto, el gran muftí de Jerusalén, Amin al-Husayni, lideró una rebelión árabe contra los británicos y atacaron repetidamente a la creciente población judía.

Entre 1920 y 1939 se dieron reiterados motines y disturbios, incluyendo la insurrección armada llamada La Gran Revuelta Árabe, que concluyó con un saldo de poco menos de 6000 fallecidos.

Estas revueltas propiciaron la formación de milicias judías de autodefensa como La Haganá, predecesora del actual ejército israelí.

La ONU propuso dividir el territorio en dos Estados, uno judío y otro árabe-palestino, con un área, que incluía Jerusalén y Belén, bajo control internacional; sin embargo, el Reino Unido se negó a aplicar el plan de partición, debido a que lo consideró inaceptable para ambas partes, sin continuidad territorial y sin disposiciones para implementar la partición, haciéndola inejecutable.

La resolución 181 de la ONU, fue aprobada con 33 votos a favor y aplaudida por la Agencia Judía para la Tierra de Israel, la organización judeo-sionista creada en 1923 con el objetivo de ejercer como representante de la comunidad judía durante el Mandato británico de Palestina y que fue el germen del gobierno de Israel.

Aunque fue aprobada por mayoría, 13 países (Afganistán, Arabia Saudita, Cuba, Egipto, Grecia, India, Irán, Irak, Líbano, Pakistán, Siria, Turquía y Yemen), de los 57, votaron en contra de la resolución, incluyendo a los 10 países árabes/islámicos.

Dos semanas después de aprobarse la resolución de la ONU, la Liga Árabe aprobó otra resolución que rechazó la de la ONU y advirtió sobre una intervención armada.

Justo un día antes de la fecha de expiración del mandato británico del Reino Unido y su retirada de esas tierras, el 14 de mayo de 1948 fue fundado el Estado de Israel, David Ben Gurión, líder sionista, proclamó la Declaración de independencia de Israel en el Museo de Arte de Tel Aviv y se derogaron las leyes antiinmigratorias del Mandato Británico, que limitaban la inmigración de judíos al territorio.

De la Primera Guerra y la Guerra de los 6 días

El mundo occidental aplaudió la creación del Estado de Israel, sin embargo, el mundo árabe no; el 15 de mayo del 48 comenzó la primera guerra árabe-israelí – guerra de la independencia o de liberación para Israel / Nakba, catástrofe o éxodo palestino para los árabes -, cuando los ejércitos de Egipto, Transjordania, Siria, Líbano e Irak invadieron el Estado de Israel.

La guerra duró poco más de 1 año y dos meses, Israel ganó y firmó armisticio con los países involucrados, logró incrementar el territorio 5.728 km2 más de lo inicialmente asignado por la ONU. La franja de Gaza fue ocupada por Egipto y Cisjordania por Jordania respectivamente.

En 1956, una crisis por el Canal de Suez enfrentó al Estado de Israel con Egipto nuevamente y en 1967 ocurrió la Guerra de los Seis Días, en mayo, el líder egipcio Gamal Abdel Nasser movilizó miles de soldados hacia la frontera con Israel en el Sinaí, solicitó el retiro de la zona de las fuerzas de paz de la ONU, presentes allí desde 1957 y bloqueó el paso de los barcos israelíes a través del Estrecho de Terán, cerrando el único acceso que tenía Israel al mercado asiático y cortando el flujo de petróleo que recibía de su principal proveedor de la época: Irán.

El 30 de mayo, Nasser, en un discurso amenazante hacia Israel expresó “Los ejércitos de Egipto, Jordania, Siria y Líbano están en las fronteras de Israel … parados detrás de nosotros están los ejércitos de Irak, Argelia, Kuwait, Sudán y toda la nación árabe”.

El ministro de Defensa de Siria, Hafez al Assad, anunció: “El Ejército Sirio, con el dedo en el gatillo, está unido. Creo que ha llegado el momento de comenzar una batalla de aniquilación”.

El 5 de junio de 1967, Israel, bajo las órdenes del primer ministro Levi Eshkol atacó por sorpresa y destruyó el 90% de los aviones militares de Egipto y también dejó fuera de combate a la Fuerza Aérea Siria. Entre el 5 el 10 de junio Israel obtuvo una victoria determinante sobre la coalición árabe, tomó la Franja de Gaza y la península del Sinaí a Egipto, Cisjordania (incluida Jerusalén Oriental) a Jordania y los Altos del Golán a Siria.

La ocupación de territorios palestinos en 1967 es la principal fuente de señalamientos internacionales en contra de Israel.

Debido a la aplastante derrota, la unidad política del mundo árabe que había tomado arraigo en los movimientos nacionalistas cambió la balanza de poder en la región; la causa palestina como bandera común de los estados árabes dejó de existir y el movimiento nacional palestino se hizo autónomo de los gobiernos árabes, antes de 1967, la mayor parte de los palestinos vivían bajo la soberanía de Jordania y eran ciudadanos de ese país, pues los demás países no les concedían la ciudadanía.

Después de esta derrota los palestinos recurrieron a otros métodos violentos para impulsar su causa, lo que derivó en secuestros y ataques contra ciudadanos israelíes e instituciones judías.

Organizaciones palestinas como Fatah -liderada por Yasser Arafat- formaron la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y ejecutaron ataques desde Jordania y Líbano atentando contra objetivos israelíes civiles en territorio europeo que no discriminaron entre aviones, embajadas o atletas.

Después de la Guerra de los seis días EEUU se involucró directamente en la región, hasta ese momento el principal proveedor de armamento de Israel fue Francia. Desde esa época el gobierno norteamericano ha participado en todos los acercamientos de paz entre Israel y las Naciones Árabes

Guerra de Yom Kippur y la Intifada de las piedras

En 1973 Siria y Egipto atacaron por sorpresa a Israel aprovechando la gran fiesta religiosa judía de Yom Kippur con la intención de recuperar los territorios perdidos en 1967, durante la fiesta judía con absolutamente todo el país paralizado, carreteras desiertas y cero emisiones de radio y TV; pero la capacidad de respuesta judía impidió a los árabes lograr su cometido; sin embargo, tras la guerra, los países árabes productores de petróleo decidieron forzar la retirada de Israel de los territorios ocupados en 1967 utilizando un embargo energético.

EEUU medió y logró que Israel se retirase de la península del Sinaí, entregado en su totalidad al Cairo en 1982 y Egipto se comprometió a renunciar al empleo de la fuerza en el campo de batalla.

Sin embargo, Israel mantuvo el control de Cisjordania, ubicada entre Jerusalén (reclamada como capital tanto por palestinos como por israelíes) y Jordania hacia el este. Cisjordania está regida por la Autoridad Nacional Palestina, el gobierno palestino reconocido internacionalmente cuya principal facción, Fatah, no es islámica sino secular.

En 1987 las condiciones sociales en que vivía Palestina, la tasa de desempleo, restricciones de movimiento, las fuerzas de la ocupación, la oposición a la construcción de estructuras estatales en Palestina, etc. provocó un movimiento popular en contra de las fuerzas de ocupación israelíes, llamada “la Intifada de las piedras”, que significa “sacudida”, “agitación” o “revuelta de las piedras”. El asesinato de cuatro trabajadores palestinos en el campo de refugiados de Yabalia – Gaza, embestidos por un camión militar israelí desató enfrentamientos entre jóvenes palestinos y el ejército israelí; después de este acontecimiento se sucedieron numerosas manifestaciones que se extendieron por toda Gaza y Cisjordania.

La Franja de Gaza, de 41 km de largo y entre 6 y 12 km de ancho, tiene una frontera de 51 km con Israel, 7 km con Egipto y 40 km de costa sobre el Mar Mediterráneo, originalmente ocupada por israelíes y que aún mantienen el control de su frontera sur, fue capturada por Israel en la guerra de 1967 y la desocupó en 2005, aunque mantiene un bloqueo por aire, mar y tierra que restringe el movimiento de bienes, servicios y gente. Allí nació Hamás (considerado junto a la Yihad islámica, organizaciones terroristas por muchos países), su nombre en árabe significa Movimiento de Resistencia Islámica y su origen se remonta a los primeros días de la Intifada de 1987.

En el acta fundacional del movimiento Hamás consta su compromiso de destruir al Estado de Israel, esta organización islámica palestina nunca aceptó los acuerdos de paz de Oslo de 1993, en los que Palestina renunció a “la violencia y el terrorismo” y reconoció el “derecho” de Israel “a existir en paz y seguridad”, a consecuencia de estos acuerdos fue creada la Autoridad Nacional Palestina, que representa a los palestinos ante los foros internacionales. Su presidente es elegido por voto directo y él a su vez escoge un primer ministro y a los miembros de su gabinete.

La Intifada Al Aqsa y ascenso de Hamás al poder

El 29 septiembre de 2000, inició la segunda Intifada de Al Aqsa, más sangrienta que la primera; cuando el primer ministro israelí Ariel Sharon visitó la Explanada de las Mezquitas, lugar sagrado musulmán, donde se alzan la Mezquita de la Roca y la Mezquita de Al Aqsa, fue considerado por los extremistas como un agravio y al día siguiente, en la oración del viernes, los palestinos congregados en la explanada lanzaron piedras a los judíos que rezaban en el Muro de las Lamentaciones. La policía israelí respondió con fuego real y mató a siete palestinos, mientras los disturbios se extendían por todo el Jerusalén árabe.

La escalada fue indetenible, Israel comenzó a ocupar los territorios que ya había cedido a la administración palestina y los atentados suicidas no dejaban de ocurrir en lugares frecuentados por civiles israelíes: centros comerciales, restaurantes o calles peatonales. Israel puso en marcha entonces la práctica de los ‘asesinatos selectivos’, ejecutando a líderes de Hamás, los Tanzim (brazo armado de Al Fatah) o Yihad Islámica. Así murieron casi al unísono el líder espiritual de Hamas, el jeque Yasin (el 22 de marzo de 2004), y el líder político de la organización islamista y sucesor del anterior, Abdelaziz al Rantisi (el 17 de abril de 2004).

La segunda intifada empezó a desaparecer después de la muerte del líder palestino, Yasir Arafat, el 11 de noviembre de 2004. Después de esto, la sociedad Palestina tuvo una división notoria, entre islamistas de Hamas y partidarios del oficialista Al Fatah.

Desde 2005, la facción islámica Hamás adoptó una participación activa dentro del proceso político palestino, en 2006 se separó políticamente Cisjordania y Gaza, cuando el Movimiento de Resistencia Islámica Hamas ganó las elecciones para el Consejo Legislativo, muchos palestinos quisieron dar un voto de castigo a Al Fatah y los islamistas aprovecharon la coyuntura para aferrarse al poder. En junio de 2007 Hamás y Fatah se enfrentaron militarmente y Hamás tomó el control de la Franja de Gaza y expulsó a Cisjordania a las fuerzas leales a Al Fatah.

Hamás, el grupo islámico más numeroso dentro del pueblo palestino, siempre ha tenido dos ramas con objetivos disímiles: la militar, las Brigadas Qassam, encargada de la lucha armada contra el Estado de Israel, cuya existencia nunca fue reconocida por Hamás; y el ala política, cuya misión es construir escuelas y hospitales, y brindar ayuda a la comunidad en asuntos sociales y religiosos.

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Israel ha actuado en respuesta contra las acciones bélicas de Hamás en diferentes oportunidades, en diciembre de 2008, noviembre de 2012 y julio de 2014 realizaron operativos militares en Gaza.

En 2013 Hamás sufrió reveses en sus fuentes de financiación y aliados internacionales, Mohamed Morsi, presidente de Egipto y líder de los Hermanos Musulmanes, sufrió un golpe de Estado; adicionalmente Hamás alineada a los grupos sunitas en Siria por un tiempo perdió el apoyo económico de Irán, que apoya al presidente Chiita Bashar al Assad en Siria.

En 2014, con un Hamás disminuido su líder, Khaled Meshaal, aceptó formar gobierno de unidad con Fatah, liderada por Mahmoud Abbas desde la muerte de Arafat.

En mayo de 2017, por primera vez desde su fundación, el grupo Hamás publicó un documento de nuevas políticas en el que declaró su voluntad de aceptar un Estado palestino interino dentro de las fronteras anteriores a 1967; sin embargo, dejó en claro que la tierra de Palestina es una posesión sagrada para los musulmanes, es irrenunciable y hace un llamado a la yihad -una guerra santa- que la reivindique.

Es importante destacar que los Emiratos Árabes Unidos (EAU), Baréin, Sudán y Marruecos son 4 Estados árabes que en 2020 establecieron relaciones con el Estado de Israel, sin embargo, Hamás, Siria e Irán, entre otros, denuncian que esos pactos de normalización brindan legitimidad a la represión del pueblo Palestino.

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José Ángel Cuadra

Periodista y consultor en Comunicación Estratégica, escritor, facilitador y docente universitario con más de 23 años de experiencia en Latinoamérica y España. Miembro de la Asociación de Periodistas Venezolanos en España.
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