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La Polarización en EEUU ¿Es Real?

Madrid, 22 nov.- Estados Unidos sufrió un deterioro intenso de la democracia debido a la polarización en las décadas previa y posterior a la guerra civil (1850-60). Hoy en 2020 se ha podido observar en medios y redes, durante los últimos meses y después de la elección presidencial, una nueva y exacerbada polarización.

Las encuestas reflejaban lo que parece haberse demostrado en las urnas, la existencia de dos bandos, además esas mismas encuestas reflejaban la idea entre un 60% del electorado de enfrentar a un enemigo de Estados Unidos en la contienda, representado por el candidato del partido político contendor.

Según las encuestas, la mayoría de los votantes demócratas veían en Trump un enemigo de ellos y de la democracia; así mismo, la mayoría de los votantes republicanos ven en el partido demócrata y sus líderes, tendencias social-comunistas y la posibilidad del fin de la democracia como la conocen hasta ahora.

Estudios de la empresa Gallup indican que, en los Estados Unidos, la valoración del socialismo es peor mientras asciende la edad de los encuestados, hay que tomar en cuenta que los jóvenes no vivieron la época de la guerra fría.

Tribus Ocultas

Sin embargo, en 2018 la ONG More in Common, dedicada al estudio de la polarización política, realizó una investigación en una muestra representativa de la población según censo, con más de 8000 encuestados y entrevistados, arrojando un resultado que muestra menos polarización que la evidenciada a través de los medios de comunicación y las redes sociales.

El estudio reveló la existencia de 7 grupos de estadounidenses con puntos de vista y valores distintivos, que denominaron Tribus Ocultas, relacionados entre sí por la forma en que expresan sus creencias fundamentales, de acuerdo a este estudio existen:

8% de Activistas progresistas: profundamente preocupados por la equidad, la justicia y la dirección del país. Tienden a ser más seculares, cosmopolitas y muy comprometidos con las redes sociales.

11% de Liberales tradicionales: cautelosos, racionales e idealistas. Valoran la tolerancia y el compromiso. Con fe en las instituciones.

15% de Liberales pasivos: tienden a sentirse aislados de sus comunidades. Inseguros en sus creencias y evitan conversaciones políticas por su visión fatalista de ella, sienten que sus vidas están fuera de su control.

26% de Políticamente desvinculados: desconfían de las amenazas externas, tienen una mentalidad conspirativa y son pesimistas sobre el progreso. Suelen ser patriotas pero distantes de la política.

15% de Moderados: participan en sus comunidades, están bien informados y tienen una mentalidad cívica. Normalmente expresan tener fe y evitan el extremismo.

19% de Conservadores tradicionales: religiosos, patriotas y muy moralistas. Creen en la responsabilidad personal y la autosuficiencia.

6% de Conservadores devotos: profundamente comprometidos con la política y tienen puntos de vista intransigentes. Sienten que Estados Unidos está en guerra y se perciben a sí mismos como los últimos defensores de los valores tradicionales amenazados.

De acuerdo a este estudio, la visibilidad de los extremos (14%) radica en que son más activos en las redes sociales y capturan la atención mediática, los progresistas y los conservadores alcanzan el mayor nivel educativo (33%) y la mayoría de los estadounidenses (67%) estarían entre los grupos liberales, desinteresados y moderados.

Más a la izquierda

Es interesante observar la diversidad de pensamientos políticos e ideológicos que aglutina el Partido Demócrata, entre ellos existen grupos que se sitúan más a la izquierda.

Los Socialistas Demócratas de América (DSA) forman una organización política fundada en los 80, provenientes del Comité Organizador del Socialismo Democrático (anterior Partido Socialista de Estados Unidos) y del Nuevo Movimiento Americano, formado por intelectuales progresistas con vínculos de extrema izquierda. El DSA es abiertamente de izquierda y muy crítico con las políticas neoliberales del Partido Demócrata; sin embargo, participan en las elecciones bajo el emblema de dicho Partido. Hasta 2015 el grupo no superaba los 6 mil miembros, con la aparición de Trump en el escenario político republicano, la organización creció a más de 70 mil miembros en los últimos 4 años.

En las elecciones de mitad de período del 6 de noviembre de 2018 los Demócratas Socialistas contaron con 64 candidatos como aspirantes del Partido Demócrata, 2 de sus miembros, Alexandria Ocasio-Cortez y Rashida Tlaib fueron elegidas a la Cámara de Representantes y 4 fueron elegidos a la Cámara de Diputados de Pensilvania.

Bernie Sanders, quien corrió en las primarias del Partido Demócrata es miembro del DSA. En las elecciones del 3 de noviembre de 2020, Ocasio-Cortez y Tlaib fueron reelegidas en la Cámara, y fueron elegidos también Cori Bush de Missouri y Jamaal Bowman de NY.

Otra corriente de pensamiento dentro del partido demócrata la conforman los progresistas; Michael Kazin, profesor de la Universidad de Georgetown asegura que el “partido Demócrata se ha convertido en un partido progresista”. Sus partidarios quieren ver más igualdad económica y social, esperan más avances en derechos para las mujeres y los homosexuales, apoyan los programas sociales del Estado y les gustarían que los movimientos sociales tengan más poder.

Otro grupo, forma parte del movimiento Occupy Wall Street, movimiento iniciado por Adbusters en 2011 con un editorial firmado por Kono Matsu sobre las protestas en Egipto, diciendo: «Si queremos que el levantamiento se expanda en Occidente –en algo así como una marcha de un millón de personas sobre Wall Street–, empecemos a organizarnos».

Luego, junto a Anonymous y US Day of Rage crearon el póster icónico del comienzo del movimiento con una bailarina danzando sobre el toro de Wall Street y en el fondo, la policía avanzando. El 13 de julio llamó a una concentración en Nueva York para el 17 de septiembre, creó el hashtag #OccupyWallStreet y envió un correo electrónico a 90.000 direcciones: «El 17 de septiembre, avancemos sobre el bajo Manhattan, montemos carpas, cocinas, barricadas pacíficas, y ocupemos Wall Street». La coalición Neoyorquinos contra los Recortes Presupuestarios (NYABC) fue quien se encargó de la organización en NY y crearon la Asamblea General de Nueva York, el verdadero centro de toma de decisiones del movimiento que expresa la necesidad de una política alejada de los ejes de libertad individual y derechos de propiedad como bases del sistema democrático.

La detención masiva e injustificada de 700 personas que marchaban pacíficamente en el puente de Brooklyn fue el detonante de una cobertura periodística y del apoyo de figuras como el presidente Obama.

Otro movimiento que forma parte de las filas del partido es MoveOn, iniciado con una red de correos electrónicos por dos jóvenes a finales de los 90 como protesta ante la dura crítica que los republicanos y medios de comunicación iniciaron contra Bill Clinton por su affaire con Mónica Lewinski utilizando un discurso moral.

Luego de la elección de Bush en el 2000 el movimiento participó de forma explícita en el partido demócrata, recaudó fondos para la elección de más de 30 diputados y para la candidatura presidencial de Howard Dean en 2004 y elevó a la palestra pública los conceptos del estado de bienestar y el seguro de salud pública. En 2008 participó activamente en la candidatura del presidente Obama.

Un visible movimiento creado por Garza, Khan-Cullors y Opal Tometi, denominado Black Lives Matter, grupo contra el racismo y la brutalidad policial, forma parte del partido demócrata, empezó en 2013 después de la muerte de Trayvon Martin en Florida en respuesta por la absolución de su asesino, luego tomó fuerza en redes sociales con la muerte del joven Michael Brown en 2014 y retomó visibilidad en mayo de 2020 tras la muerte de George Floyd también a manos de un policía blanco.

Cori Bush se convertirá en la primera activista #BLM que llega al Congreso federal. Como organización, BLM define como su misión erradicar la supremacía blanca e intervenir a través del poder local en la violencia infligida en las comunidades negras por el estado y los vigilantes.

El movimiento ha generado protestas multitudinarias y en muchos casos han decantado en formas violentas. Hawk Newsome, uno de los portavoces de Black Lives Matter en Nueva York expresó “Quemaremos este sistema si no se nos da lo que queremos”, una de las propuestas más controvertida es la eliminación de los fondos de la policía. BLM cuenta con una estructura organizada formada por una red de 16 capítulos presentes en Estados Unidos y Canadá, tiene soporte de grandes fundaciones, multinacionales como Amazon, Twitter, Nintendo y celebridades que han realizado millonarias donaciones.

Más a la derecha

El motín del té contra los gravámenes introducidos por Gran Bretaña, ocurrido a finales del siglo XVIII pasó a la historia como “Boston Tea Party”, ese acontecimiento histórico fue quien le dio nombre al movimiento Tea Party iniciado en febrero de 2009 como consecuencia de la crítica al plan de salvataje para los propietarios de bajos ingresos que no podían pagar sus hipotecas debido a la crisis financiera.

El movimiento obtuvo rápidamente apoyo de grupos económicos y elites políticas conservadoras de larga tradición ligados a industrias, aseguradoras de salud, contratistas de defensa, etc.

Al mismo tiempo que extendió su base de forma masiva, ganando partidarios entre aquellos que veían la presidencia de Obama como una amenaza. Aunque el Tea Party no es explícitamente racista en su discurso, ha recibido apoyo directo de movimientos como la National Riffle Association, think tanks económicos conservadores, movimientos contra la legalización del aborto, entre otros.

Su propuesta política se sustenta en el pensamiento moral y religioso, además del liberalismo con un orden social estructurado sobre los principios del derecho a la propiedad y la libertad individual.

Rápidamente el Partido Republicano vio una afinidad en algunas de las propuestas del movimiento, como la reducción o finalización, en nombre de la libertad, de todo aquello que implique una socialización de esfuerzos y decisiones como la universalización del sistema de salud, la educación pública, impuestos, el llamado estado de bienestar, la ayuda económica a los perjudicados por la crisis, etc.

Así mismo, el apoyo a aquellos postulados que señalan al individuo como motor de la sociedad, el derecho a portar armas, renuncia a ideas científicas como principios universales de enseñanza, el apoyo irrestricto a la homogeneidad, la reducción de la inmigración, oposición al matrimonio igualitario, relevancia a la amenaza terrorista externa, etc. Para la elección parlamentaria de 2010, cerca de 20% del electorado decía identificarse con el Tea Party.

Hoy una de las principales críticas al partido republicano y al presidente Trump es el apoyo recibido de movimientos de supremacía blanca y otros movimientos que promueven teorías de conspiración como QAnon, un grupo nacido en Internet y etiquetado por el FBI como potencial amenaza de terrorismo doméstico. Entre sus postulados se encuentra la creencia que el mundo está dirigido por una organización (que incluye pedófilos y satánicos) que conspiran para dominar el mundo y derrocar al presidente Trump. La republicana Marjorie Taylor Greene ganó un escaño para la Cámara Baja por Georgia y se convertirá en la primera legisladora estadounidense que ha declarado su fe en QAnon.

Otro grupo republicano se considera Anti socialista, en su mayor parte integrado por republicanos de origen cubano como Nicole Malliotakis, neoyorquina de padre griego y madre cubana, que será en 2021 la única republicana en la Cámara por el estado de Nueva York, expresó: “Tenemos un equipo anti socialista, para educar al pueblo estadounidense, sobre lo que es el socialismo y por qué no lo queremos aquí en EE.UU.”

En Florida, María Elvira Salazar, periodista, también resultó electa por el Distrito 27. Aseguró que luchará contra los regímenes comunistas de Cuba, Venezuela y Nicaragua. Así mismo, Carlos Giménez, quien se desempeñaba como alcalde de Miami-Dade, ganó un escaño a la Cámara de Representante por el Distrito 26.

Aunque el denominado Ku Klux Klan nació en el partido demócrata en 1865, en contraposición a las reformas del partido republicano, que fue fundado en conjunto con esclavos liberados; varios grupos del KKK apoyaron la candidatura de Trump desde su campaña en 2016 en contraposición del activismo del movimiento BLM. “Nuestro objetivo es devolver América a la nación cristiana blanca. Esto no significa que queremos que nada malo suceda a las razas más oscuras. Simplemente queremos vivir separados de ellos”, expresa la organización racista, sin embargo, diversos miembros del partido republicano y de las campañas del presidente Trump, se han desligado insistentemente del grupo supremacista.

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Un estudio de 2019 publicado por Southern Poverty Law Center (SPLC), ONG de defensa de los derechos civiles, indica que los grupos nacionalistas blancos en EEUU han aumentado un 55% desde 2017 debido al “miedo al cambio demográfico”, 155 grupos nacionalistas blancos, aparte del Ku Klux Klan, grupos de neo-confederados, neonazis, skinheads racistas e identidad cristiana, quienes podrían describirse como nacionalistas blancos; aunque el FBI actualizó su valoración de “la amenaza planteada por extremistas con motivos raciales a una “amenaza de prioridad nacional” y” el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) anunció un cambio estratégico para contrarrestar el odio racial”

El presidente Trump en agosto 2017 se desmarcó de estos grupos: “El racismo es el mal y los que causan violencia en su nombre son criminales y matones, incluyendo el KKK, los neonazis, los supremacistas blancos y otros grupos de odio que son repugnantes a todo lo que queremos como estadounidenses”.

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José Ángel Cuadra

Periodista y consultor en Comunicación Estratégica, escritor, facilitador y docente universitario con más de 23 años de experiencia en Latinoamérica y España. Miembro de la Asociación de Periodistas Venezolanos en España.

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