Venezuela

José Monzón, un venezolano con condición especial, a tres meses de su detención no entiende qué pasó

Voces de la represión II

Maracay, 12 abr.- El pasado 23 de enero, como todas las tardes desde hace seis años, José Armando Monzón Petit, de 21 años de edad, fue a la Escuela de Arte para recibir clases de dibujo, al salir del recinto pasada las 4 de la tarde se consiguió con disturbios y una comisión de la PA que lo monto a empujones en una patrulla. Se encontró perdido y sin rumbo.

José fue detenido por una comisión de la Policía de Aragua en un procedimiento que su abogado defensor Martín López Ríos calificó de: arbitrario e ilegal. Lo mantuvieron privado de libertad durante diez días en condiciones infrahumanas y el tribunal tercero de control a cargo del juez Víctor Nieres, le dictó una medida cautelar correspondiente a un arresto domiciliario, por estar presuntamente incurso en alteraciones del orden público.

Ese día, la ciudad de Maracay, al igual que el resto de las capitales de Venezuela, fueron escenario de marchas y manifestaciones en rechazo al régimen de Nicolás Maduro y en apoyo a los factores democráticos que habían convocado la movilización nacional liderada por el presidente de la Asamblea Nacional, Juan Guaidó, quien se juramentó en un acto público como Presidente Interino del país.

El testimonio de Adriana Joseph Petit reveló el terror que vivió su hermano menor José desde el momento de su detención hasta que le fue otorgada la medida cautelar de “arresto domiciliario”, por haber estado en el lugar y momento equivocado.

A Monzón Petit lo diagnosticaron epiléptico severo a los 4 años con retardo mental moderado, su nivel cognitivo es de un niño de 8 años aproximadamente. Solo le gusta dibujar, es su manera de comunicarse con el mundo.

G- ¿Por qué se llevan a tu hermano?

A- Mi hermano es agarrado por una comisión de la PA y fue llevado a la comisaria de Calicanto en Maracay, me informaron de su detención a las 11 de la noche porque es el único número de teléfono que se sabe José. Esa noche fuimos hasta allá, mi mamá, el papá de mi hermano y yo, no nos lo dejaron ver y nos dijeron que le lleváramos desayuno, porque en la mañana serían presentados ante el Palacio de Justicia.

G-¿En qué condiciones estaba recluido José?

A- Había una femenina y aprovechando que no había ciertos superiores me permite el acceso a José, es cuando me doy cuenta que está en una celda muy pequeña de 3×3 donde estaban 14 personas, de las cuales 10 fueron detenidas con él y 4 presos comunes, donde todos se tuvieron que mover para que él se pudiera asomar a la rejita y verme. Se me destrozó el corazón, pero le dije que mantuviera la calma y la esperanza de que lo íbamos a sacar.

La situación de hacinamiento e insalubridad en esa comisaria es notoria, debido a que no reúne las condiciones para ser un centro de reclusión. Solo de detención por horas.

“Mi mamá es epiléptica, le pedí que no lo viera y le dije: no hay vuelta atrás, va a ser presentado mañana 25 en el Palacio, porque hoy van a presentar a los menores de edad”

Cabe destacar que ese 23 de Enero en Aragua hubo más de 121 detenciones realizadas por distintos cuerpos policiales, de los cuales 20 fueron menores de edad, violándose todos los procedimientos jurídicos. Uno de los casos que más llamó la atención fue el de José Armando Monzón, por su condición y trato cruel al que fue sometido.

G-¿Cómo fue el trato que recibió José?

A- Me comunico con mi abogado Martín López y le entrego todos los informes médicos de mi hermano. A José lo trasladaron a las 10 am para ser presentado, durante todo el día solo escuchábamos los relatos de los padres y familiares desmoralizados que decían “Privativa de Libertad”.

Los custodios salían y nos decían que le lleváramos agua y comida. Llegó el momento de darle el anticonvulsivo y me acerqué al custodio y me dijo que no me podía ayudar porque no tenía la orden detallada, le dije: habla con mi abogado. Me respondió que no podía moverse y me dijo que no me iba a ayudar.

Pasaron 15 minutos cuando el mismo guardia me llamó para que le diera la medicina porque mi hermano acababa de hacer la crisis convulsiva. – (video 2)

G-¿Por qué a José le asignaron un defensor público teniendo abogado?

A- A la 1 de la madrugada me llama mi abogado Martín López para informarme de la situación y me explica que eran más de cien detenidos, que solo estaban de turno los tribunales primero y segundo de control; habilitaron el tercero de control y no le notificaron, por lo que le asignaron un defensor público y fue privado de libertad. Martín logró hablar con el juez y pedirle una revisión del caso (era viernes).

G-¿Cómo fueron esos días de reclusión para José?

A- Mi hermano duró 10 días en una cárcel micro, donde yo tenía que pagar vacuna porque había un «prancito», no podía comer bien porque tenía que compartir la comida, diez días donde no pudo dormir bien, pese a que su condición médica exige que debe dormir. Cada visita teníamos que pasar a un cuarto, desnudarnos totalmente, en la primera visita fui acompañada de su abuela, quien también la hicieron desnudare por completo, agacharse y pujar, como si estuviéramos en una cárcel de máxima seguridad. A José le dieron varios ataques y, en ocasiones, lo conseguí afuera de la celda llorando, cayó en depresión, yo solo pedía a dios fuerza y valor, aun y cuando no sabía en qué iba a parar.

G-¿Cómo se logra la libertad de José?

A- Yo estoy súper agradecida con este ángel que se llama Martín, estuve los diez días con él montada en el caso pidiendo informes médicos. Yo hablé con el presidente del Circuito Judicial para apelar a su sentido humano, y explicarle la condición especial de mi hermano, que es un niño que no habla, su forma de comunicarse con el mundo es a través del dibujo, es imposible que él pueda alterar el orden público o pararse en medio de la calle a gritar en contra de un gobierno, cuando su mente no sabe lo que ocurre. Un viernes, Martin me llama y dice: «tengo una respuesta, me lo van a entregar con una medida de arresto domiciliario, no es justo, pero logramos que pueda estar en casa».

G-¿Sientes que no hay justicia?

A- Yo estaba feliz, pero al mismo tiempo me preguntaba: ¿por qué tiene que estar privado de libertad? Mi hermano salió de la cárcel desbastado, llorando, no quiere saber nada del proceso, está totalmente encerrado en sí mismo, está siendo medicado por su depresión. Ahora ya no lo quieren en la Escuela de Arte por su privativa de libertad, y menos que vengan a la casa a darle clases.

“Es mi único hermano, somos él y yo para todo. Me duele en el alma ver cómo se le ha restringido de tantas cosas por su estado de salud, para entonces privarlo de su libertad. Si se le puede decir libertad a una persona que lo único que hace es dibujar».

José Armando es un joven que no pudo estudiar por su condición especial, es retraído, callado y lo único que le gusta es dibujar. Luego del 23 de enero su vida cambió, como la de muchos jóvenes que fueron detenidos de manera injusta. Ahora enfrenta un proceso judicial por hechos que no cometió, él solo quiere dibujar.

Aragua se ha convertido en uno de los estados con más violaciones al debido proceso, dejando en evidencia que la justicia actúa como instrumento de terror.

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Gabriela Aguilar Ruiz

Periodista. Magister en Derecho Internacional y Relaciones Internacionales. Especialista en Derecho Humanitario. Periodismo de Investigación. Cobertura en Conflictos. Corresponsal de Unión Radio, El Nacional y el portal web El Pitazo. Periodismo multiplataforma. Locutora. Profesora Universitaria. Análisis y Opinión. Contacto: gabyelecktra@gmail.com

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