Opinión

Había una vez… Historia de tres países: Chile, Ecuador y Bolivia

Capítulo I: Chile, un jinete con cuatro cabezas.

En las últimas semanas he preferido no pronunciarme a través de medios impresos acerca de las situaciones que se están viviendo en diversos países latinoamericanos como lo es Chile, Ecuador y Bolivia por diversas razones. La primera, por un profundo respeto hacia mis amigos venezolanos viviendo en Chile y mis amigos chilenos porque no quiero pecar de “opinadora injerencista”. La segunda razón era porque quería ver el rumbo de los acontecimientos y aun cuando los humos están caldeados ya no es esa volcánica manifestación de días anteriores. Por lo tanto, luego de investigar a fondo no el por qué está sucediendo sino los escenarios geopolíticos detrás de ello y sus posibles proyecciones me dispongo a valorar a cada uno de ellos en tres diferentes entregas. Comencemos por Chile.

¿Por qué el estallido social?

De acuerdo a lo que se conoce, el estallido social surge con ocasión a la subida del precio del transporte público, pero esto era algo que venía arrastrándose desde hace tiempo y que se traduce en indicadores socioeconómicos. Por ejemplo, la BBC plasmó el día 23 de octubre lo siguiente… “Panorama Social de América Latina elaborado por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), el 1% más adinerado del país se quedó con el 26,5% de la riqueza en 2017, mientras que el 50% de los hogares de menores ingresos accedió solo al 2,1% de la riqueza neta del país”… Otro de los puntos clave es el caso de la Educación y la Salud. El portal digital La Tercera, indicaba que a diferencia de otros países como Argentina, Uruguay y algunos países de Europa del Este la inversión del gobierno chileno en camas de hospital o en educación primaria era mucho menor lo cual se traducía en una precariedad a nivel de niveles de formación y atención sanitaria. Si esto, lo traspolamos a que una subida del precio del transporte afecta los servicios públicos, el ingreso per cápita y el gasto familiar sí; sin lugar a dudas el descontento está. Ahora bien, una cosa es mostrar un descontento y manifestar y otra muy distinta es ir sin miedo, sin que haya un mañana a destruir bienes del patrimonio estadal, atacar zonas públicas, irse los unos contra los otros aun en un toque de queda.

Para algunos, es la clara manifestación de un agotamiento general. Pero a mí particularmente esto me genera mucha suspicacia como el otro día lo comentaba con un conocido hablando de temas de tiempos convulsos. “Si una familia de pocos miembros no logra ponerse de acuerdo para ver donde se va a cenar en Navidad y terminan cambiando los planes el mismo 24 a las 10 de la noche; nadie puede convencerme a mí de que esto fue una pequeña mecha que provocó un incendio” No. Como todos los estallidos sociales esto está orquestado, organizado y sus consecuencias perfectamente medidas.

Pero, me gustaría es irme más allá de ello. Nombré este artículo Un Jinete con Cuatro Cabezas porque hay tres posibles agentes, jugando las piezas perfectamente dentro su perfecto escenario mientras todos somos observadores o copartícipes.

Primera Cabeza: El Foro de Sao Paulo y la Cumbre de los Pueblos.

Si, en los últimos días se ha oído hablar del Foro de Sao Paulo como uno de los principales precursores de todo este estallido social y de todas las acciones que se están gestando. Es posible. La Declaración del Foro de Sao Paulo del 2019 establecía lo siguiente en cuanto a Chile.

“…Solidarizamos con el pueblo chileno que enfrenta una agresiva agenda del gobierno encabezado por Sebastián Piñera, la cual busca garantizar en breve plazo mayores utilidades para el gran empresariado, todo esto a costa de retroceder en derechos sociales y laborales tanto históricos como recientemente conquistados por el pueblo de Chile” … pero un poco más abajo algo captura mi atención y es lo siguiente… “En el marco de lo anterior, y ante el próximo desarrollo de la cumbre APEC y la reunión de la COP25 en Chile, eventos que pondrán en el centro el debate sobre el camino de desarrollo y la convivencia de nuestros países, respaldamos los esfuerzos amplios y unitarios que distintas organizaciones políticas y sociales chilenas que componen la “Cumbre de los Pueblos” se encuentran realizando para empujar la necesidad de la paz y de modelos de desarrollo sustentables con el medioambiente, soberanos y de superación del neoliberalismo…”

Vaya, resulta que no había que irse tan lejos. La Cumbre de los Pueblos se debería estar celebrando este 24 de Octubre de 2019. De acuerdo a lo que ellos establecen es para combatir las políticas imperialistas y neoliberales. Un grupo muy válido, conformado por diversas organizaciones y fundaciones, muy ecologista y muy alternativo pero que cuando ingresas en su primera página de repente te encuentras con la noticia de un enlace para firmar por una Nueva Constitución en Chille. Más allá otro portal que dice “No Estamos en Guerra estamos luchando por nuestra Dignidad” y luego otro fantástico titular que dice “Hablemos de Saqueo” indicando que los saqueos sucedidos en los últimos días no son comparables con el Saqueo del agua ya que Chile es el único país con Aguas Privatizadas.

Como una forma de cerrar con broche de oro, resulta que los mismos partidos que estuvieron en el Foro de Sao Paulo están inscritos en esta Cumbre.

Por lo tanto. Bienvenido primer jinete. No era de sorprender.

Segunda Cabeza: La Ruta de la Seda Capítulo Latinoamérica. China entra en el juego.

Una segunda teoría un poco conspiratoria, pero en el mundo de la geopolítica mundial ya nada ha de sorprendernos y bien dice el dicho “detrás de una gran crisis hay una gran oportunidad”. La Ruta de la Seda Marítima del Siglo XXI la llaman algunos y para ello me voy a ir al año 2015. El artículo abre con lo siguiente… “El primer ministro Li Keqiang presentó el pasado mayo, durante un viaje a la zona, la propuesta de construir una línea de ferrocarril que una los océanos Atlántico y Pacífico a través de Brasil y Perú, lo que revela la intención china de convertirse en el primer socio comercial de Latinoamérica, así como su aspiración a hiperpotencia global”… (https://www.publico.es/internacional/china-monta-america-latina-tren.html) para luego en declaraciones expresar que… “China tiene la capacidad de fabricar equipos y tecnología a precios competitivos, mientras que Latinoamérica requiere ampliar y mejorar su industria y sus infraestructuras”… esto lo hizo en Santiago de Chile.

Pero no todo era miel sobre hojuelas, porque de acuerdo al gigante asiático el problema se lo iba a encontrar con las organizaciones ecologistas y ambientalistas que irían en contra de los proyectos del sistema de transporte planteado. ¿Se escuchó bien? ¿Se habló de transporte? Ese mismo año se cerraron sendos acuerdos bilaterales entre Chile y China por cierto. Los acuerdos entre ambos países van de ello, de tecnología, de inversión, de sistema financiero, de temas antárticos, de sistemas de información.

Y esto hace que quede una pregunta en el aire. Si todo el sistema de transporte está destruido y es indispensable recuperar los espacios. ¿Cuál sería el socio más competitivo a nivel mundial entendido desde esos acuerdos bilaterales? Y más en este momento en el cual China se ha visto tan afectada por los impuestos y medidas implementadas por los Estados Unidos. ¿A quién me puedo dirigir? Hay un proverbio chino que dice “El agua puede hacer flotar un barco y también puede hundirlo”.

Tercera Cabeza: El Síndrome Adánico. La culpa fue de Eva

Pareciera que es una patología de las políticas mundiales el de responsabilizar al otro de sus propias impericias. O; resulta una extraordinaria estrategia decir como Adán, que Eva le tentó para que se comiera la manzana y Eva que fue la serpiente. El caso es que hay una verdad pero debe ser demostrada. Que Venezuela es un peligro para la estabilidad de la región. Lo es porque hay un problema importante de narcotráfico, lo es porque es un país que patalea por todo, que se hace aliados de los contra -aliados, que tiene un discurso provocador y cuyo síndrome Adánico es de proporciones increíbles.

El caso es que todos estos estallidos sociales al llevar el sello Foro de Sao Paulo pues pareciera que sí, que hay complicidad, que hay apoyo, que hay espaldarazos y financiamientos para tales desastres. Lo mismo se pudo ver cuando se capturaron a grupos de venezolanos portando armas y con identificaciones de PDVSA e inmediatamente después, Nicolás Maduro en una alocución pública pareciera aceptar que estaba detrás de esto.

Ahora bien. Aquí se pueden jugar dos cartas. Una de ellas es que, como buen provocador está entrando al juego para generar matrices de opinión, implosiones mediáticas, medir a sus seguidores y demostrar poderío. Pero esto puede salir muy caro. Primeramente, porque esto es un delito de Injerencia Internacional y puede ser llevado a instancias internacionales perfectamente y ahora sí. Ahora es el momento de armar el expediente porque si todo esto está orquestado de esta manera se han cometido “crímenes contra la paz” y “crímenes contra la humanidad” y cuando se llega a este punto no hay protocolo ni diplomacia que valga. Cuando hay un acto de agresión internacional, el uso de la fuerza está justificada.

Si esta carta se juega. “Touché” amanecerá y veremos.

Cuarta Cabeza: La Viuda Negra.

La araña que se come al macho sin llegar siquiera a obtener un beneficio real de la copulación. Esta Cuarta Cabeza es la que más preocupa porque demuestra un problema mucho más profundo del que se puede ver y es la falta absoluta del sentido de pertenencia. La anarquía disfrazada de igualdad, la “revolución” sin “evolución”. La autodestrucción por un ego social incomprendido donde no entendemos la importancia de las instituciones, del Estado, de nuestros patrimonios. Lo de no medir las consecuencias a mediano y largo plazo de nuestras acciones. Nos hacemos reaccionarios porque nos vemos separados del estado, pero al separarnos del Estado nos separamos de la patria. Se sabe que ha habido personas a quienes han pagado para participar en las acciones; y no ha importado nada. Pero no importa nada porque nos hemos separado de nuestra raíz, de nuestra patria.

¿Lo más grave de ello? La falta de sentido de patria lo que hace es jugar a una alternabilidad gubernamental hueca, difusa, maleable, individualizada e irresponsable. El que está “y que” luchando por unos derechos si no ama a la patria, tarde o temprano cederá ante sus intereses más individualistas. Quien quiere un cambio de gobierno ya, creyendo que va a cumplir con los ideales de la patria, está viviendo una quimera. Porque no puede haber política sin derecho. No puede haber sociedad sin derecho. No puede haber institución sin derecho.

Y aquí, cual Viuda Negra. Se han saltado todas y cada una de las normas. Y hasta que no entendamos que así no es. No hay Norte, ni Sur, ni Este, ni Oeste. No hay acción que valga. Soy emocionalmente un apátrida y lo único que haré será comerme a la nación que me dio la vida y la identidad.

¡¡¡Continuará…!!!

No cambias las cosas combatiendo la realidad existente. Cambias algo construyendo un nuevo modelo que hace el modelo existente obsoleto. (Buckminster Fuller)

El simple hecho de destruir no tiene por qué traer algo nuevo.

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Corina Cortes

Abogada. Magister en Derecho Internacional con estudios en Relaciones Internacionales y Derechos Humanos. Analista para radio y televisión. Creadora de Agenda Mundo 2.0. Contacto: cortesinternacionalista@gmail.com

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