Opinión

Había una vez… Historia de tres países: Chile, Ecuador y Bolivia

Capítulo II: Ecuador, FMI Satán te invade (¿Será verdad?)

Ecuador es un buen escenario para hablar un poco del Fondo Monetario Internacional y antes de iniciar quiero aclarar que lo hago como analista y de manera objetiva porque tampoco soy muy fan ni amiga de las entidades bancarias o las tarjetas de crédito. Pero ya que fue lo que hizo que se iniciara el estallido social, sería bueno hacer un poco de referencia al tema.

Primeramente es entender que el Fondo Monetario Internacional es una Entidad internacional que se plantea con ocasión del acuerdo de Bretton Woods en el año 1944 y que tenía como intención el tratar de solventar la gran depresión de los años treinta y que en la actualidad cuenta con un total de 189 miembros entre los cuales se encuentra Ecuador y que tiene un sistema de votación y de toma de decisiones tomando en cuenta como se han venido llevando a cabo los pagos de deudas y préstamos que se han hecho a cada uno de esos miembros.
Una crítica constante que se la hecho al Fondo es su falta de equidad y las diferencias a niveles de porcentajes, de cuotas de participación entre otras, pero también hay que tomar en cuenta de que el FMI no trabaja solo. Así como cualquier Fondo, existen unas políticas financieras y es deber y responsabilidad del estado miembro tratar de establecer políticas coherentes o evitar desfalcos y casos de corrupción.

Que de pronto algunos tienen unas cuotas que no debe tener, una participación que y cualquier otro elemento justificable no es para discutirse. Pero, como estado o como estructura esto es equiparable a que se sea un empleado de una empresa y porque un colega llega tarde, roba material de oficina y filtra información confidencial justifique que yo también tenga conductas indecorosas a mansalva.

Volviendo al tema, si se observa al FMI en frío se ve que cuenta como objetivos el fomento a la cooperación monetaria internacional, la facilitación a la expansión y el crecimiento equilibrado del comercio internacional, el fomento a la estabilidad cambiaria entre otros y de alguna manera hay algo que se tiene que agradecer y es el de tratar de unificar los sistemas cambiarios porque si son un total de 189 países miembros y un total de 300 países en el mundo no quiero ni imaginarme como serían los desbalances en general y el caos que podría existir – si ya existe y son solo 5 monedas al cambio.

¿Qué los países en vías de desarrollo han sufrido las acciones despiadadas del FMI? ¿Qué es comprometer la soberanía y las empresas estadales? Yo puedo tener un escenario y una realidad y decido también qué hacer con esa realidad. Posterior a la Segunda Guerra Mundial los países europeos quedaron en una situación decadente y sin recursos y se implementó el Plan Marshall – programa mediante el cual Estados Unidos, trató de facilitar la reconstrucción y recuperación de Europa tras la II Guerra Mundial. Se desarrolló entre los años 1948 y 1952.- y a partir de allí se establecieron estrategias de integración que llevaron al Euro. Países quizás más pequeños, menos productivos y más dependientes que muchos países latinoamericanos.

En otro escenario, en Latinoamérica el ALBA y su plan del Sistema Unitario de Compensación Regional llamado SUCRE jamás funcionó y posteriormente se quiso implementar el PETRO criptoactivo venezolano y que fue presentado en Rusia, pero del que la gente desconfía; por lo tanto, no podemos responsabilizar las acciones del FMI o las relaciones entre Ecuador y el FMI de todas las desgracias que vive el país porque en ocasiones los mas grandes demonios los tienen en casa.

Como dicen muchos expertos. Adquirir una deuda para poder subsanar crisis financieras o para la inversión no está mal sino los vicios que se dan posterior a ello. Entre esos ejemplos se encuentran los desvíos de capitales, las políticas populistas donde se aumentan los salarios, pero no se aumenta la productividad, el pagar la deuda externa y encontrarse con industrias paralizadas y siendo otros de los puntos críticos que no es responsabilidad ni de Ecuador ni de su administración es el mercado petrolero. Cada vez que hay un desplome de los precios del petróleo la crisis suele aparecer.

Por lo tanto, el intento de refinanciarse no fue la medida más acertada ya que cuando se pide un préstamo a un país el FMI solicita un cambio de las políticas económicas y una transformación y en países en crisis esto puede llevar a políticas de austeridad que podrían incrementar el índice de pobreza.

Pero más allá de esto, las protestas se iniciaron por la presentación de un plan económico que no se había ni puesto en práctica sino por acciones con el Fondo Monetario Internacional y el tema petrolero, pero fue algo casi a ciegas y esto lo que demuestra es la imperiosa necesidad que se tiene de que la sociedad se forme en materia política y a nivel de políticas financieras. La sociedad ecuatoriana y era lógico, reaccionó desde el miedo, desde la polémica de repetir historias y obviamente desde la experiencia de otros países – por ejemplo, Argentina.

Aun así, Lenin Moreno contó con una estrategia constitucional como fue trasladar al gobierno a Guayaquil, zona donde tiene mayor cantidad de adeptos y apoyo popular; retroceder en cuanto a las medidas implementadas y abrir un espacio para el diálogo con el movimiento indígena que inició las protestas. Sin embargo, no ha sido suficiente.

Un Monstruo viene a verme

Para algunos, el objetivo fundamental en este caso es el derrocamiento del presidente y la creación de una junta de gobierno, el cambio de gobierno, pero ya y pareciera que existe un vicio importante en el tema de la desestabilización. Una vieja fórmula de principios del Siglo XX y que pareciera que no se ha logrado superar. Un convencimiento absoluto de que un derrumbamiento institucional es la salida a una crisis que ellos mismos empezaron a fin de mantener un poderío regional.

Precisamente en esos días se contaba que Rafael Correa podría estar detrás de ello y no sería de extrañar. En una entrevista hecho a CNN Correa hablaba de que en Ecuador no había gobierno y responsabilizaba a la administración de violación de los derechos humanos.

También denunciaba una persecución política y judicial y el 9 de octubre en una entrevista para la televisión anunciaba que podría lanzarse a la candidatura para la Vicepresidencia de su país no sin antes solicitar la renuncia del Lenín Moreno y el llamado a elecciones inmediatas. El argumento utilizado era que ante la falta de alternativa para resolver los conflictos internos se debe llamar a elecciones al igual que cuando sucede una conmoción interna y que eso está dentro de la constitución.

Ahora, buscando entre los artículos constitucionales en relación a la conmoción interna lo que se establece es la atribución del presidente de “Declarar el Estado de Excepción” y dentro del Estado de Excepción se encuentra la oportunidad de trasladar la sede del gobierno, disponer censura, establecer cordones de seguridad entre otros. En ningún momento se establece la renuncia y el llamado inmediato a elecciones.

Por lo tanto, si a cualquier jurista le preguntaran si procurar cualquier acción que llevara a esto es una acción de facto pues sí. Lo es. No hablamos de justicia sino de la norma.

Es por ello que Lenin Moreno denunció que detrás de las protestas y la situación de inestabilidad estaba Rafael Correa y probablemente el Foro de Sao Paulo y quizás también Venezuela (la cual lo niega pero miembros de la administración no dejan de enviar mensajes a través de las redes sociales) y por lo tanto se llega a una clara conclusión “Si hay cooperación para la desestabilización; hay un factor de poder jugando un papel importante como riesgo y amenaza a la estabilidad de la región y por lo tanto hay que tomar medidas inmediatas como estructura de integración para neutralizar estos procesos”. Segundo “Touché” pero el caso es que todo se queda en acciones de micrófonos.

Mas allá de ello, Ecuador me genera la misma inquietud que Chile y que muchos otros países en el mundo. ¿Es el ser humano realmente tan perverso como para no medir las consecuencias de sus acciones a mediano y largo plazo contra sí mismo, ya no contra sus instituciones? ¿Existe una real voluntad de dialogar y resolver? Si acaso hay hilos tejiéndose para generar el desastre ¿cuál es nuestro precio ante nuestra historia y destino? Y si es a título espontáneo y a modus propio falta mucho camino por entender la delgada línea entre lo que es trabajar y luchar por mis derechos entendiendo que también tengo responsabilidades ante el Estado y la sociedad; y sencillamente ser un contestatario buscando tener la razón a toda costa.

¡¡¡Continuará…!!!

“Usted puede descubrir a qué le tiene más miedo su enemigo observando los métodos que usa para asustarlo”. Eric Hoffer

Etiquetas

Corina Cortes

Abogada. Magister en Derecho Internacional con estudios en Relaciones Internacionales y Derechos Humanos. Analista para radio y televisión. Creadora de Agenda Mundo 2.0. Contacto: cortesinternacionalista@gmail.com

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba