España

Franco sale del Valle, la historia de una exhumación que parecía imposible

Madrid, 24 oct.- Un año y tres meses después de que el presidente en funciones de España Pedro Sánchez lo anunciase, se exhuma al dictador Francisco Franco del Valle de los Caídos. Un operativo con un coste estimado de 63.061 euros le traslada al cementerio de El Pardo-Mingorrubio. Los actos se realizan sin honores ni bandera, con sobriedad, respetando la Ley de Memoria Histórica.

Hoy, 24 de octubre de 2019, quedará grabado en la historia de España como el día en que se procedió a la exhumación del dictador Francisco Franco del Valle de los Caídos, donde fue enterrado hace 44 años, el 23 de noviembre de 1975. Sus familiares ya han llegado a la basílica. Los familiares de Franco han acudido al Valle con rostros de tristeza, mientras algunos, pocos, nostálgicos del franquismo han querido estar en el acto.

Los operarios de la empresa contratada por el Gobierno han retirado “sin incidencias” la lápida que cubre la tumba actual del dictador Francisco Franco en la Basílica del Valle de los Caídos, ha informado el Ejecutivo a las 11.51 horas. Se han ayudado de un gato hidráulico para levantar la pesada losa de granito, de 1.500 kilos, y de unos rodillos para desplazarla. Ahora se comprobará en qué condiciones se conserva el féretro.

El cuerpo de Franco se conserva dentro de una caja de zinc sellada, introducida a su vez en un ataúd de madera que podría estar deteriorado por el paso del tiempo. El Gobierno ha previsto por ello otra caja de madera para, en caso necesario, pasar el féretro al nuevo ataúd antes de trasladarlo a Mingorrubio.

Si la caja de zinc se conserva en buen estado, lo que es probable, no se abrirá para comprobar que efectivamente es el cuerpo de Franco el que se conserva en su interior. El Gobierno no lo considera necesario ya que cuando se enterró al dictador, el entonces notario mayor del Reino, el ministro de Justicia José María Sánchez-Ventura, certificó que el cadáver introducido en el ataúd era el de Franco.

Sólo si la caja de zinc estuviera deteriorada sería necesario tocar los restos directamente para trasladarlos al nuevo féretro. Un médico forense cuya identidad el Gobierno no ha facilitado por su seguridad se encargará de supervisar todo el procedimiento.

Tras distintos litigios y múltiples obstáculos en el camino, la decidida lucha del Gobierno de Pedro Sánchez para “cerrar heridas” y trasladar los restos del dictador finalmente encuentra su fin: se aborda su inhumación en el cementerio de El Pardo-Mingorrubio.

Información de Telecinco

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