Opinión

El Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular

(Corina Cortés).- Ya se había anunciado a finales del año pasado. La Organización de las Naciones Unidas en colaboración con otros organismos como la ACNUR, UNICEF, OIM conjuntamente con los Organismos No Gubernamentales durante los últimos años se habían dedicado a recopilar datos suficientes para que no se tomara a la ligera un fenómeno que cada día crece más y que, mientras en algunos casos representa una oportunidad de crecimiento y de productividad para otros ha representado un problema y la necesidad de modificar sus políticas internas. El caso es que el Fenómeno Migratorio en los últimos años ha sido de crecimiento vertiginoso y si bien sucede con mayor fuerza en regiones específicas del globo se debe reconocer que es un asunto de interés no solo para el país que recibe inmigrantes sino también aquél Estado que ve como sus ciudadanos salen de su tierra para buscar nuevos horizontes y una nueva vida.

Tomando en cuenta lo anterior, esta semana finalmente se aprobó lo que se conocerá a partir de ahora como el Pacto Mundial para la Migración Segura, Ordenada y Regular en el marco de la Conferencia de las Naciones Unidas celebrada en Marruecos específicamente en la ciudad de Marrakech. El número de países que respaldaron el mismo fue de 150 y esto, de acuerdo a Louise Arbour, representante de la ONU para la migración, es un triunfo del multilateralismo. Inicialmente porque la abstención fue mínima y en segundo lugar porque fueron pocas las resistencias que algunos pusieron al momento de redactar y aprobar el documento final.

Es así como el mundo ahora cuenta con un documento cuya pretensión es la de lograr políticas coordinadas desde tres perspectivas fundamentales, el respeto a los derechos humanos y garantías de los migrantes, el desarrollo y la cooperación y la prevención del sufrimiento y el caos; todo lo anterior enmarcado en una hoja de ruta que implique la comunión de las políticas nacionales, la participación coherente de los órganos de la administración de los países y también la implicación de la acción humana en general.

Los que han apoyado este Pacto han contado con argumentos sólidos y solidarios como es el caso del Ministro de Asuntos Exteriores de Marruecos el cual declaró que “la migración una más que divide”, también el portavoz de la Organización Internacional para las Migraciones el cual hizo énfasis en que este pacto es un primer paso para garantizar que la migración tenga … “una menor carga política, esté mejor gestionada y pueda asegurar que los migrantes vulnerables estén mejor protegidos de la explotación”. A su vez, la Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) señaló que hay que ver este Pacto como una triada que incluye derechos, desarrollo y migración como un importante aspecto para garantizar el futuro próspero de las naciones y que no se debe ver la migración solo como una amenaza ya que el estado debe realizar ajustes económicos sino como una oportunidad y con ocasión de ello hizo referencia a datos manejados por la organización indicando que en el año 2015 la contribución de los migrantes al Producto Interno Bruto mundial fue de aproximadamente 6,7 billones de dólares un total de 9,4% del PIB mundial.

El caso es que detrás de este Pacto también hay problemas mucho más profundos y graves y es el momento que los Estados tomen conciencia y asuman acciones para prevenirlos. Uno de ellos es el tráfico humano. Un tema incómodo del cual pocas veces se quiere hablar por su crudeza, pero no dejan de existir estos grupos los cuales se encargan de ofrecerle a ciudadanos que desean migrar una serie de condiciones para poder salir de su país e ingresar por zonas clandestinas evadiendo requisitos y temas legales haciéndoles creer que llegarán a su destino cuando detrás de ello hay historias tan crudas como el tráfico de drogas, la prostitución, la venta de esclavos y la muerte. También estos traficantes suelen ser los encargados de decidir quién puede pasar y quién no. Lamentablemente, al ser un tema de clandestinidad el porcentaje real de personas que sufren estas situaciones en tránsito no puede ser calculado; primariamente porque cuentan con mucha protección de datos o porque las propias víctimas o sus familiares no quieren alzar su voz debido a posibles represalias. Sin embargo, de acuerdo a datos de la ONU son más de 60.000 migrantes los que han muerto en desplazamientos por rutas peligrosas.

Otro de los aspectos es el tema de los grupos vulnerables. Los migrantes son grupos humanos susceptibles de explotación ya sea porque se les niega el derecho de desplazamiento o porque el número de oportunidades que tienen en tema laboral es mucho menor o sus condiciones son bastantes precarias. Esto a la larga representará un mayor gasto para los países receptores ya que al no otorgarle calidad de vida al inmigrante se incrementan los índices de pobreza y por supuesto al incrementarse los índices de pobreza también le riesgo a que crezca la delincuencia.

El tema de la infancia también es punto de preocupación ya que en la actualidad más de 100 países cuentan con políticas de detención migratoria para menores y esto de alguna manera promueve la xenofobia y la discriminación además de no permitirles acceder a temas básicos como una educación digna, una vivienda digna, asistencia sanitaria y protección contra la explotación y la violencia.

Es por ello que, para muchos de los presentes, este Pacto Mundial si bien no es vinculante representa una oportunidad de lograr dar una respuesta global a una realidad que afecta a todos los países del mundo en mayor o menor grado. Aun cuando algunos países mostraron resistencia alegando el tema de la soberanía nacional, no se puede dejar a un lado que desde el año 2000 la población migrante ha crecido de 2,7% a 3,4% y las predicciones son que seguirá creciendo y cada vez con más fuerza.

Aspectos del pacto mundial

Los principios

Recopilados en el artículo 15 del Acuerdo se habla acerca de principios transversales e interdependientes como son centrarse en las personas promoviendo el bienestar de los migrantes y los miembros de las comunidades de origen, tránsito y destino; la cooperación internacional promoviendo el diálogo y la interacción entre países a nivel internacional, regional y bilateral; el respeto a la soberanía nacional reafirmando el derecho de los Estados a contar con sus propias políticas migratorias especialmente en cuanto a lo que la migración regular e irregular; el Desarrollo Sostenible entendiendo a la migración como una realidad pluridimensional para el desarrollo sostenible y debiendo abordarse de tal manera que los resultados en materia de desarrollo sean positivos y los Derechos Humanos, tema que se enlaza con la perspectiva de género y la perspectiva infantil luchando por la eliminación de la discriminación, la xenofobia, el racismo y la intolerancia.

Los objetivos

Son un total de 23 Objetivos los cuales cuenta cada uno con su propio apartado para su desarrollo, aplicación e interpretación. Cada uno de estos objetivos trata una de las áreas del aspecto migratorio pero resulta interesante porque no solo se ocupa del fenómeno a partir del momento en que se da el tránsito de personas sino que también hace referencia a las razones por las cuales se da la migración. Es así como se observa que en el Objetivo número 2 se invita a “Minimizar los factores adversos y estructurales que obligan a las personas a abandonar su país de origen” , también se tratan aspectos como la recopilación y uso de datos, la información exacta y oportuna, el compromiso de garantizar la identidad jurídica y documentación adecuada del migrante para formular políticas de estado que puedan combatir el tráfico ilícito de migrantes, la trata de personas y una mejor gestión de fronteras entre otros. A título general estos 23 Objetivos lo que procuran es ser un instrumento orientativo que permita mejorar la calidad de las gestiones de las políticas migratorias enfocadas especialmente en el factor humano fortaleciendo la inclusión y la cohesión social del migrante para así lograr el empoderamiento de estos grupos humanos en pos de un desarrollo positivo y sustentable con condiciones de seguridad suficiente en el área de salud, educación, vivienda, empleo y asistencia enfocados en lo que es inherente, propio e innato para todo hombre, ese derecho de recibir aquello que le corresponde por derecho propio, por el hecho de ser persona; la Dignidad.

Tags

Corina Cortes

Abogada. Magister en Derecho Internacional con estudios en Relaciones Internacionales y Derechos Humanos. Analista para radio y televisión. Creadora de Agenda Mundo 2.0. Contacto: cortesinternacionalista@gmail.com

Related Articles