Opinión

El Caso de Venezuela ante el Consejo de Seguridad (Análisis)

(Corina Cortes).- El 26 de enero del presente año se llevó a cabo ante la Sede del Consejo de Seguridad una reunión extraordinaria por solicitud de los Estados Unidos alegando el tema de la “crisis humanitaria” que se encuentra viviendo el país. Ha habido muchísimas matrices de opinión, declaraciones, reflexiones y exposiciones en cuanto al tema quizás llevado por lo que evidentemente representa la Organización de las Naciones Unidas a nivel mundial y muy especialmente lo que representa el Consejo de Seguridad. Sin embargo, este tema también hay que observarlo con muchísima ecuanimidad e imparcialidad porque una mala interpretación de lo que sucedió puede llevar a expectativas que ni son tan ciertas ni son tan inmediatas.

Lo primero es el por qué se tocó el tema de Venezuela ante el Consejo; en este caso la sesión se celebró por iniciativa de los Estados Unidos el cual no solo es Miembro sino Miembro Permanente del mismo. A este tipo de sesiones se le denomina Sesión de Emergencia y tenía como objetivo tocar no solo el tema humanitario sino la crisis institucional que vive el país al existir un Presidente de la Asamblea Nacional que, debido al argumentado vacío de poder asumió las funciones interinas de la nación y, un Presidente electo que para muchos de la comunidad internacional es ilegítimo y no cuenta con la investidura para poder ser cabeza del Ejecutivo. Por lo tanto, esto demuestra que existe un respaldo expreso de la Potencia Americana a este proceso de transición y que buscaba aprobar el envío de ayuda humanitaria a la región.

Sin embargo, lo que sirvió también esta Sesión de Emergencia fue demostrar la enorme división que existe geopolíticamente y el conflicto de intereses que hay dentro de los mismos miembros de la ONU dejando la situación del país en el mismo limbo como cuando se iniciaron las sesiones. La razón fundamental es que no se llegó a un acuerdo de voluntades ni a una resolución. El tema solo sirvió para observar que las opiniones son divididas y que la Guerra Fría del Siglo Pasado sigue presente, pero con nuevos escenarios.

Siendo testigo del debate llevado a cabo se podía observar por un lado a los Estados Unidos y algunos países latinoamericanos como Perú, Colombia y Brasil así como varios miembros de la Unión Europea respaldar las acciones de Guaidó y alegando que la administración actual constituye una clara amenaza a la paz y la seguridad internacional aprovechando para dar un ultimátum a la administración de Maduro y que convoque a elecciones además de hacer referencia a la profunda crisis humanitaria y económica que se vive transformando a Venezuela en el país con mayor número de migrantes en el Siglo XXI hasta llegar a punto de Emergencia Migratoria.

Por el otro lado y como era de esperarse, Rusia, China, Sudáfrica, Bolivia, Cuba y muchas Islas del Caribe respondían que considerar a Venezuela como una amenaza internacional era una mera manipulación para apoyar la intervención y una violación de la soberanía y la libre autodeterminación. De acuerdo a este grupo, llamaban al diálogo, la conciliación y el respeto a la Carta de la ONU y al Derecho Internacional.

A medida que la reunión subía de tono, las acusaciones de propiciar un golpe de estado en Venezuela o promover una guerra civil no se iba a permitir comenzaron a asomarse a las mesas.

El caso es que el debate fue sumamente interesante porque se pudo observar el enorme potencial que tiene nuestro país. Es un postre delicioso para cualquier otra nación a nivel económico y geográfico.

Si se toma en cuenta que entre Venezuela y Rusia se han firmado más de 50 acuerdos comerciales en los últimos tiempos para la exploración y explotación energética así como la exploración minera; recordando que Venezuela tiene una deuda con China que va desde la creación de un Fondo Conjunto Chino – Venezolano además de la cesión de territorio para le exploración y explotación de recursos y la enorme cantidad de recursos financieros, energéticos y las prerrogativas que tienen las islas del caribe no cabía duda de que iban a defender a su principal socio comercial y geoestratégico.

Igualmente, sabiendo que la confrontación geopolítica Oriente – Occidente nunca ha terminado realmente, sino que se mudó de escenario; tampoco es de extrañar que mas allá de los intereses humanitarios los países que condenan lo que está sucediendo en el país no quieran que ni Rusia ni China ni Cuba sigan ocupando espacios que aparentemente habían perdido en el pasado; es como ver un juego de mesa con figuras parecidas a Juego de Tronos.

¿Qué ha sido importante? Ha sido importante porque ha colocado a Venezuela ante los ojos del mundo, pero no ha sido tan importante ya que no se llegó a una resolución real y es que hay que tomar en cuenta que el Consejo de Seguridad tiene una figura que es el “veto” y es el beneficio que tienen sus Miembros Permanentes para “vetar” y “no permitir” que una resolución salga adelante. En este caso China y Rusia dijeron NO a la propuesta de Estados Unidos y de muchos otros miembros.

Esto no significa que no se puedan tomar medidas unilaterales porque una cosa es la actuación dentro del Consejo de Seguridad y otra muy distinta la que cada uno de los estados asuma, basta con recordar que la Invasión a Irak no fue aprobada por el Consejo de Seguridad y el caso de Libia y Afganistán tampoco sin embargo no impidió el despliegue militar. ¿Qué esto puede suceder en Venezuela? Por los momentos no depende del Consejo de Seguridad y eso es seguro. ¿Qué Venezuela está a las puertas de una guerra civil? Considero que Venezuela ha estado en Guerra Civil silenciosa desde hace algún tiempo solo que con implosiones esporádicas.

¿Qué cualquier intervención puede ser devastadora o peligrosa para el país? Esto dependerá del grado de voluntad real que tienen los líderes para preocuparse por el pueblo y valerse al pueblo. Si no se quiere eso, pues creo que todos saben lo que se tiene que hacer por el bien de la mayoría. Pero, aparentemente en muchos de estos casos nadie está pensando en esa población que está sufriendo y le corresponderá a la población hacerse valer.

“Todo poder cae a impulsos del mal que ha hecho. Cada falta que ha cometido se convierte, tarde o temprano, en un ariete que contribuye a derribarlo”. (Concepción Arenal 1820-1893 Escritora y socióloga española).

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Corina Cortes

Abogada. Magister en Derecho Internacional con estudios en Relaciones Internacionales y Derechos Humanos. Analista para radio y televisión. Creadora de Agenda Mundo 2.0. Contacto: cortesinternacionalista@gmail.com

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