Inmigración

¿De qué tribu eres? ¿Expatriado, Migrante o Nómada digital?

Madrid, 20 sept (Raquel A. Mañana).- Veamos cuáles son las similitudes de Expatriado, Migrante, Nómada digital. Los tres han decidido cambiar de país en el cual vivir, aunque las razones y plazos iniciales para estar en el nuevo destino son diferentes.

Durante mis sesiones con los clientes me gusta pedirles que se definan a sí mismos/as y me digan cómo se sienten al definirse así (en referencia al hecho de estar en un país diferente al suyo de origen), ya que he observado que nos influye mucho la palabra que utilicemos para presentarnos al mundo. Por eso creo que la discusión sobre la tribu a la que pertenecemos está más “de moda” que nunca.

El expatriado y el nómada digital tienen en común las ganas de combinar trabajo y viajes, les encanta hacer breaks de vacaciones largas para conocer otra parte del mundo, pero también es el caso de los migrantes, ¿no?. Otra cosa es que puedas permitírtelo.

Así que lo que tienen en común es que han decidido tener una experiencia internacional en otro país al que se van a vivir y trabajar.

Pero, ¿cómo se considera a cada una de estas tribus desde el punto de vista del tiempo que van a estar en el nuevo país?

El migrante ha llegado para quedarse indefinidamente en el nuevo destino, en unos casos hasta que mejore la situación de su país de origen, en otros simplemente no hay fecha de vuelta.

El expatriado viene por un tiempo determinado, normalmente viene definido por la duración de su contrato de trabajo, aunque a veces no es así.

El nómada digital ha decidido vivir en constante cambio de escenario.

¿Qué es un expatriado?

Simplificando mucho, un expatriado es una persona que escoge llamar “hogar” a un país distinto a su país de origen.

Le encanta viajar, pero también le gusta crear lazos en el nuevo país, ha decidido pasar una larga temporada en el lugar de destino y quiere adaptarse y disfrutar lo máximo posible del país elegido.

La mayoría de las veces, los expatriados trabajan en el mismo país en el que viven, muchos conocen a su pareja y crean una familia en el nuevo destino.

El expatriado ha decidido hacer suyo el nuevo país, que sea su nuevo “hogar”.

Existen los expatriados ilegales, pero la mayoría de los expatriados tienen permisos de residencia y en muchos casos adoptan la nueva nacionalidad o ciudadanía.

¿Qué es un nómada digital?

Lo que caracteriza sobre todo a los nómadas digitales es que están siempre en movimiento, aunque por circunstancias permanezcan en un mismo lugar una larga temporada, lo hacen con mentalidad de visitante y turista ocasional.

La mentalidad de los nómadas les lleva a constantemente a querer ver más del mundo que les rodea, por eso siempre están en movimiento.

El 100% del trabajo de un nómada digital puro es remoto y online. Cada vez aparecen más oportunidades de trabajar desde un sitio diferente a aquel en el que se vive.

La diferencia con los trabajadores remotos es que estos últimos normalmente deciden trabajar desde un café, restaurante de la ciudad en la que viven, mientras que los nómadas digitales acostumbran a cambiar de localización cada pocas semanas o meses.

¿Qué es un migrante?

Un migrante (emigrante o inmigrante) es la persona que decide irse a vivir definitivamente a otro país.

Entonces, ¿cuál es la diferencia entre un expatriado y un migrante?

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¿Cómo llamarías a los siguientes ejemplos de perfiles?:

  • Un diplomático mexicano viviendo en China.
  • Un fontanero polaco viviendo en Londres.
  • Una mujer de negocios alemana afincada en Singapur.
  • Una estudiante de medicina española que está aprendiendo en un hospital en Australia.
  • Un arquitecto sirio que trabaja en la construcción en Francia.

Según lo escrito, cualquiera de ellos es un expatriado, pero en la práctica no a todos se les llama expatriados. Yo personalmente tengo la opinión de que expatriados y migrantes son lo mismo, sólo depende de cómo y cuándo nos lo digan.

Hay muchas personas que le dan a la palabra inmigrante un sentido peyorativo, les invito a mirarse el interior y preguntarse el porqué de ello, ya que, como dirían algunos: “Está todo en nuestra cabeza”.

En la vida diaria, el expatriado es normalmente occidental, blanco, con un buen puesto de trabajo, en cambio el inmigrante pertenece a una minoría étnica en el país de destino, con bajo salario y baja capacitación profesional. Pero depende de cual sea el país de destino puedes convertirte en una minoría y, además, en muchos países es casi imposible convalidar los estudios realizados en otra zona mundial o el camino es tan largo que muchos se desesperan y abandonan.

A un expatriado, o al que se considera así, no se le pide que intente integrarse en el país de destino, si lo hace es un plus, pero no se le presupone. Es el caso, por ejemplo, de Eduardo, un cliente venezolano que se fue a vivir a Bombay y al que le sorprendía que la gente se extrañara que quisiera aprender hindi, ya que le decían que para hablar con otros expatriados con el inglés era suficiente. Él decidió aprender hindi y hoy en día trabaja rodeado de “nativos” y rara vez asiste a eventos para expatriados, dice que le ha cambiado el sentido a toda su experiencia internacional y que siente India como su hogar.

Si trabajas en una oficina, detrás de una mesa, serás llamado por muchos expatriado, pero si haces trabajo manual, eres considerado un inmigrante. Entonces un estudiante de medicina que se va a trabajar a Londres o NY para mejorar su nivel de inglés y que, evidentemente, empezará con trabajos de poca remuneración y muy manuales, ¿es un inmigrante o un expatriado?

Un venezolano que trabaja en la construcción y envía mensualmente dinero a su familia no será definido como expatriado y, en cambio, su primo, que ha montado una empresa, no será definido como inmigrante (si el negocio tiene verdadero éxito).

Muchas veces estas definiciones contradictorias e internas hacen que la persona que está viviendo una experiencia internacional la sienta como un éxito o como un fracaso. En este tema, como en muchos otros de la vida, no hay una verdad absoluta, de modo que lo que yo propongo es que cuando estés en casa, te mires en un espejo y digas en alto: “Yo soy expatriado”, respires hondo e indagues cómo te sientes; después repítelo con “Yo soy inmigrante” y “Yo soy nómada”. Te ayudará a conocer cómo te hacen sentir estas definiciones de ti mismo/a y después es fácil, cuando hables con los demás defínete de la forma que te haga sentir mejor.


Raquel A. Mañana
Executive& Life Coach ACC (ICF)
Facilitadora de Fortalecimiento Personal
Especialista Universitaria de Coaching Profesional por UEMC
Más de 5 años ayudando a expatriados y emigrantes

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Háblame24

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