Opinión

Brexit, la herida blanca de la Unión Europea

Madrid (Corina Cortés).- Este 25 de Noviembre el Consejo de Europa tuvo una reunión extraordinaria a fin de discutir el Acuerdo de Salida del Reino Unido a la Unión Europea. En la misma se presentaron aspectos trascendentales de la negociación como es el caso de la situación de los ciudadanos europeos establecidos en el país, la situación de Irlanda del Norte y las obligaciones financieras que aún se tienen con la Unión Europea. Ahora bien, esto no significa que con su aprobación – la cual fue dada luego de que España levantara su veto – ya todo está resuelto. Nada más lejos de la realidad y es que lo que se ha aprobado es el Acuerdo de Retirada, denominado de esta manera, de la Unión pero no ha contado aun con la aprobación del Parlamento Británico.

En cuanto al Acuerdo fechado el 14 de Noviembre de 2018 expone en sus artículos aspectos que regularán las relaciones a futuro entre la nación y el Bloque Europeo tal cual como lo establece en su artículo 1 e igualmente incluye temas trascendentales relacionados con los derechos de los ciudadanos no británicos, las condiciones de otorgamiento y renovación de residencia, las condiciones legales de los nacidos en Reino Unido hijos de no nacionales y todos los derechos que se desprenden de ello.

A su vez, se acogen materias tan importantes como la regulación energética, el intercambio de productos de primera necesidad y las condiciones para la inversión internacional; pero el tema que más cobertura tendría fue la postura inicial de España la cual había vetado este Acuerdo hasta el día Domingo cuando luego de un par de horas el Presidente de España Pedro Sánchez dio su visto bueno. La razón, el estrecho de Gibraltar una zona perteneciente al territorio de ultramar británico pero ubicado en la zona costera española. Obviamente al ser zona de costa representa una importante área para el intercambio de bienes y el tránsito de turistas.

Es así como Domingo Sánchez en una alocución pública expresó que si bien no se había cumplido el primer objetivo que era modificar el documento e incluir un artículo conocido como el artículo 24 donde se hiciera referencia a Gibraltar, sí se logró un conjunto de garantías conocidas como el triple blindaje que no era otra cosa que la garantía jurídica, política y geográfica otorgada por Reino Unido de que cualquier tema relacionado con Gibraltar pasaría primero por manos de España. Aun así, la oposición española no estuvo contenta y condenó las acciones de Sánchez expresando que había sido un total fracaso y una condena para el país.

Sin embargo, no es solo España quien se ha enfrentado a las críticas ya que la Primera Ministra de Inglaterra Teresa May no se encontrará con un escenario satisfecho ni positivo en su regreso al país. De acuerdo a diversas medios de opinión y dicho por la propia May, el Parlamento Británico está reacio a firmar el documento ya que considera que sus estipulaciones debilitarán al Reino Unido y que las condiciones de salida de la Unión son más perjudiciales que mantenerse en ella. Esta postura radical contrasta con la posición de la de May quien, de acuerdo a lo expuesto por medios noticiosos como La Vanguardia de España considera que se ha logrado el mejor acuerdo posible ya que se promueve el fin de la libre movilidad, de la jurisdicción del Tribunal de Justicia Europeo y del envío de altos montos de dinero.

Por lo tanto, queda clara la intención británica de incluir y desarrollar mecanismos que le recuerden que fue una Gran Potencia en el Siglo XX y resulta irónico que haga referencia a la movilidad cuando ha sido uno de los países más expansionistas del mundo. No queda otra cosa que pensar que quizás todas las estrategias aplicadas no solo por Reino Unido sino por otros países pre-colonialistas le están pasando factura y para poder hacer uso de su poder soberano no puede encontrarse bajo las alas de Instituciones de Integración que puedan frenar cualquier decisión a futuro. Esta postura no puede sino generar suspicacia y hasta preocupación porque es bien sabido como terminó Europa cuando potencias alzaron la voz.

A todas estas, tanto May como la Unión Europea saben que no cuentan con otra estrategia en caso de que el Parlamento Británico no apruebe el Documento; la misma May les solicitó aprobarla para evitar más descontento y división. Lo cual cabría preguntarse entonces “¿Cuál es el porcentaje real de aprobación del Brexit en el pueblo británico?”; “¿Por qué no se atreven a realizar un nuevo referéndum?”. La promoción del Brexit estuvo inmersa en una estrategia comunicacional donde se responsabilizaba a empresas extranjeras de la falta de prosperidad de los pequeños y medianos empresarios, la excusa de la fuga de divisas que se iba a la Unión y responsabilizar a las normas europeas de la forma en la cual se manejaba el proceso migratorio no fue transparente, ni tampoco cien por ciento verdadero ya una primera población entusiasta seguida por ese sentimiento ultra nacionalista está observando que no es así.

Pero no son solo estas interrogantes en relación al Reino Unido las que acompañan este evento. Otras que hablan a futuro han comenzado a surgir como por ejemplo cuál será el próximo país que verá el antecedente británico como una oportunidad para también salirse de la Unión, cuáles serán las consecuencias para el pueblo europeo en general, cómo se manejarán los nuevos acuerdos y cuáles serán los puntos de negociación. Ya el fuego se ha encendido y el caso es que la Disolución de Europa que parecía lejana, ahora es un escenario probable y los correctivos deben aplicarse antes de que impacte de tal manera que se vuelva a un Siglo XX peligroso con mayores amenazas y menos herramientas.

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Corina Cortes

Abogada. Magister en Derecho Internacional con estudios en Relaciones Internacionales y Derechos Humanos. Analista para radio y televisión. Creadora de Agenda Mundo 2.0. Contacto: cortesinternacionalista@gmail.com

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