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Arlette Torres, actriz venezolana que deja huellas en España (+FOTOS y VÍDEO)

Madrid.- El destino muchas veces nos da lecciones de vida, nos coloca frente a personas que con humildad y sin olvidar sus raíces logran alcanzar sus sueños. Hay algo que algunos llaman vibra o energía, es eso lo que sientes cuando conoces a alguien como Arlette Torres, una mujer de cabellos rizados, sonrisa encantadora, alegre, positiva, enamorada, apasionada, una mujer de mundo: una actriz venezolana que deja huellas en España.

Arlette nació en Caracas, es hija del primer actor venezolano José Torres, quien popularizó el emblemático personaje Tacupay en la telenovela Kaina, que transmitió Venevisión en 1995. Su madre y su familia materna son de Martinica, una isla del Caribe, territorio francés. Y por su padre, su familia es de Valencia, Tocuyito y Barrera, en el estado Carabobo.

Arlette junto a su padre (Foto: Andrés Rodríguez MUAH: Federico Calcatelli)

“Yo nací y viví en la urbanización Valle Abajo, en Caracas, muy cerquita de la Universidad Central de Venezuela”, dice muy orgullosa Arlette, mientras recuerda momentos importantes de su infancia, en una entrevista exclusiva a HÁBLAME24 en QW BAR PUB & RESTAURANT.

Se graduó de periodista precisamente en la UCV, en “la casa que vence las sombras”. Además, es instructora de Yoga; se certificó en la India, donde también conoció a su “amore”, un italiano que es su actual pareja.

En el año 2005 vino a España a estudiar interpretación para Cine, comenzando así su travesía por tierras europeas, en donde reside desde entonces. Pero hay algo que Arlette siempre tiene presente, sus inicios, sus raíces, parte de sus valores vienen de allí: “cómo olvidar mi preescolar, el María Edilia Valero, pasando el puentecito de Valle Abajo a Santa Mónica, a mi maestra Lucila; la Comunitaria Moderna en Bello Monte, a mis bellas maestras allí, y ¡el Colegio La Concordia!”.

Foto: Luis Aguilera

Precisamente, de su niñez conserva grandes e importantes amistades: “a una de mis mejores amigas la conocí cuando apenas teníamos 4 añitos y, desde entonces, no importa el tiempo que pase, ni el lugar donde estemos… nuestra amistad sigue intacta”. Y así le ocurre por lo general con toda la gente con la que logra estrechar buenos lazos, que el tiempo no hace mella.

Actriz y otros oficios

Conversar con Arlette es siempre saber de dónde uno viene y dónde está en el presente. Su vida es una inspiración. Desde que llegó a España y hasta que pudo comenzar a vivir de su oficio como actriz, le tocó realizar diversos trabajos que le permitieran mantenerse económicamente y a su vez tener tiempo para estudiar y presentarse a castings. Así fue como: bailó en discotecas como go-go, animó fiestas infantiles, repartió folletos publicitarios en las calles de Madrid, “me ha faltado pasear perros y cuidar gente mayor. Oficios normales, de gente normal, en un país normal”.

También trabajó como camarera. “En esa época serví mesas, copas, cervezas y limpié pocetas, y muy dignamente lo digo, porque muy por el contrario de lo que alguna gente erróneamente piensa, a mí, personalmente, en lugar de hacerme sentir menos, me hizo aprender muchísimo, a convertirme en mejor persona e incluso hasta me ha ayudado en lo profesional. A fin de cuentas, dedicándote a la interpretación, qué mejor base para nuestro trabajo que la observación, la experiencia, la comprensión y la verdadera empatía con la realidad y con la gente que te circunda”.

Arlette nos relata que al parecer su sueño de ser actriz viene desde muy pequeña, aunque ella no lo recuerda con tanta nitidez como sí lo hace la primera actriz, también venezolana, Elba Escobar, que siempre le recuerda a Arlette esta anécdota: “Elba me cuenta que cuando mi papá me llevaba al canal (Venevisión) ella me preguntaba “Y tú mi amor, ¿qué quieres ser cuando seas grande?” y yo aseguraba con mi vocecita de niña, pero muy oronda “¡Yo quiero ser actriz!”.

En España la representa una importante agencia de actores y actrices, Mucho Arte Management. Forma parte del elenco de la serie El Embarcadero, que emite actualmente Movistar, y también ha participado en otras producciones de televisión en España como Servir y Proteger, El Secreto de Puente Viejo, Ciega a Citas, entre otras.

Fotos: Instagram Arlette Torres

Asimismo, su carrera incluye títulos cinematográficos españoles como El Guardián Invisible o La Tribu, del director Fernando Colomo, en donde compartió cartel con dos reconocidos actores en España, Carmen Machi y Paco León. “Soy realmente afortunada de poder estar teniendo la oportunidad de trabajar con grandes actores de este país. Mi experiencia con ellos y con todos con quienes he trabajado hasta ahora ha sido maravillosa y de mucho aprendizaje”.

En El Embarcadero, por ejemplo, ha tenido la oportunidad de compartir, entre otros, con Roberto Henríquez, Marta Milans y la debutante Judit Ampudia. “Con Judit ha sido muy bonito porque de alguna manera me convertí un poco en guía para ella en nuestra trama. La experiencia de trabajar con alguien que está comenzando en este oficio, te hace volver a tus orígenes, a pensar en cómo empezaste tú y qué necesitabas que te dijeran en ese momento para ayudarte a hacerlo mejor. Yo intenté plasmar todo eso hacia Judit para que se sintiera cómoda conmigo”.

Venezuela en el corazón

Al hablar de Venezuela Arlette suspira, su mirada trasmite nostalgia, su rostro se sonroja, la ama profundamente; le duele. Allí está su familia. Como tal vez ocurre a muchos venezolanos con todo lo que está viviendo el país, unos días se despierta con tristeza e impotencia, otros con incertidumbre, otros con indignación, pero la mayoría con esperanza… “uno siempre anda con el corazón como apretadito, pero trabajo cada día para que mi luz interior no se apague y poder enviar toda esa energía a mis afectos”.

Asegura que si algo puede tener de positivo todo lo que se está viviendo en Venezuela es que ha de generar un gran aprendizaje en todos para avanzar “trabajar, respetar, cuidar y valorar Venezuela, y a nosotros mismos, con amor, como nos merecemos. No existe un mesías que va a salvarnos; el camino a recorrer para salir del pozo es largo. Han sido muchos, muchos años -incluso hace poco, literalmente, muchas horas-, que intentan sumirnos en la oscuridad. Y para ver la luz, precisamos paciencia, entereza y fortaleza. No pierdo la fe en que estamos encaminados. Muchos dirán que es fácil hablar cuando estás fuera y no lo vives en primera persona, pero no hay nada más alejado de la realidad. Estamos distantes solo geográficamente, jamás ausentes”.

Foto: Instagram Arlette Torres

Lleva a su país en el corazón cada día. Forma parte de sus buenos recuerdos la época de oro de las telenovelas venezolanas en los años ochenta; etapa que la transporta a su infancia y a ese tiempo en que los venezolanos disfrutábamos con las grandes producciones que se realizaban en nuestro país. Arlette solía ver las telenovelas que entonces producía Venezolana de Televisión (VTV) “me encantaban, sobre todo en las que trabajaba mi papá -dice entre risas- pero recuerdo, especialmente La Dueña, con Amanda Gutiérrez, Daniel Alvarado y una de mis grandes favoritas: María Cristina Lozada. ¡Yo estaba pequeñita, pero me encantaba! También me gustó mucho una que se llamaba La Mujer Sin Rostro, con Flor Núñez, y de las brasileñas: Vampi y La esclava Isaura, que la veía con mi abuela”.

La actriz venezolana que más admira es la gran Doris Wells. “Si hubiera vivido más tiempo, el mundo entero habría sabido quién era ella. Grande, ¡Doris Wells! Para mí es como nuestra Meryl Streep”, dice con gran emoción. En el mundo del cine, su preferida es Audrey Hepburn, una referencia tanto profesional como personal, pero “también artísticamente lo son Glenn Close, Amy Adams y española Susi Sánchez, entre otras”.

Regresar a Venezuela

Al preguntarle si regresaría a trabajar en Venezuela, Arlette no duda la respuesta ni un segundo: “¡Por supuesto! ¡Por mí, iría ya mismo!”. Trabajó en la televisión venezolana en 1996 en la miniserie juvenil Deshojo La Margarita, en la telenovela Calypso en 1999, y en la serie Los secretos de Lucía, todas de Venevisión. También en las películas venezolanas: Liz en septiembre, Azul y No Tan Rosa, Memorias de Un Soldado, Cenizas Eternas, El Rumor de las Piedras, A Mí Me Gusta, Los pájaros se van con la muerte y Maroa. “Llevo cinco años sin ir a Venezuela, en este tiempo me han ofrecido un par de proyectos que desafortunadamente de momento no han podido llevarse a cabo, pero que en algún momento se retomarán, Universo mediante”.

Foto: Luis Aguilera

Cuando las cosas mejoren quiere llevar a su “amore” a Venezuela, a que comparta allí con su familia, con sus afectos y “mostrarle lo hermoso que es mi país; con nuestros defectos y nuestras virtudes, Venezuela es maravillosa. Mi pareja aún no la conoce y él ya es prácticamente un venezolano más. Todos los domingos me pide que le haga arepas y es el primer tequeño en cada manifestación en la Puerta del Sol”.

Desde siempre y aún más recientemente con todos los acontecimientos, la mayoría de los españoles se han solidarizado mucho con los venezolanos y con su situación, y la actriz agradece sinceramente el interés genuino hacia su país. Reitera que hay que aprender de las cosas que nos están pasando. “Tener presente siempre que el humano es el ser con mejor capacidad de adaptación, que hay que ser agradecidos y respetuosos con la gente que nos ofrece cobijo, que nos acoge y que nos abre puertas; y que más allá de las adversidades, hay que intentar pensar y actuar en positivo”, señala.

Arlette no deja de soñar y se prepara cada día para afrontar nuevos retos en España. Cuenta ya con varios proyectos para este año: una serie de televisión, un trabajo cinematográfico y un interesante montaje teatral, sobre los que aún prefiere no revelar mayores detalles. Se define como una ciudadana del mundo y asegura que le gustaría que la recuerden ante todo como una buena persona, amorosa y trabajadora.

Nos deja esta frase: “somos poderosos”. Y cierra esta entrevista con un mensaje lleno de luz y esperanza: “donde quiera que vayamos, hay que hacer el bien y sentirnos bien; ser buenas personas nos ayuda a dejar un gran legado y grandes huellas”.

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Carlos Luis Rodriguez

Periodista venezolano en Madrid, Máster en Dirección y Administración de Empresas, con 15 años de experiencia en Venezuela, Estados Unidos y España en las áreas de Producción Audiovisual, Edición y Redacción de Prensa en los diarios El Periodiquito, Correo del Caroní, El Carabobeño, Providence Newspaper, Revista Visor Deportivo y www.magallanesbbc.com.ve.

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