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Ariana Guevara ganadora del premio en España “Miguel Otero Silva”

Madrid, 7 jul.- La periodista venezolana Ariana Guevara, de Barinas, ganadora del Premio Miguel Otero Silva 2019, de la Asociación de Periodistas Venezolanos en España (Venezuelan Press), gracias a su reportaje “Periodismo para la reconstrucción: justicia y memoria de las víctimas”, conversó con Háblame24 sobre la importancia de su escrito, el mensaje para la reconstrucción de Venezuela y el aporte que pueden dejar los profesionales de la comunicación que se encuentran en el exterior.

Para Ariana, la reconstrucción de Venezuela debe pasar “necesariamente por la reconciliación”. Asegura que después tantos años con un clima polarizado, es indispensable que todos nos sentemos a ver nuestros errores, aciertos y posibilidades de trabajo en conjunto. “Esto es algo muy difícil, porque implica reflexionar sobre lo que hemos hecho, reconocer y ceder. Y no todos están dispuestos a hacerlo”, dijo a Háblame24

Pero, ¿Cómo ves la reconstrucción de Venezuela?

Lamentablemente, hay quienes quieren defender sus posturas hasta los extremos, sin importar el sufrimiento ajeno o las consecuencias, eso no le hace ningún favor a cualquier intento de reconciliación y reconstrucción desde la colaboración. Pero, pese a las dificultades, yo defiendo esa postura del trabajo en conjunto.

 ¿Eso implica ceder ante la injusticia o dejar de reclamar cuando se comete un atropello?

Por supuesto que no. Implica que todos, desde nuestros propios espacios, estemos verdaderamente dispuestos a asumir nuestros errores y a poner todo nuestro empeño para reconstruir lo que hemos perdido. En este ámbito, el periodismo tiene mucho que aportar. Me gustaría hacer algún proyecto periodístico relacionado con la recuperación de la memoria de las víctimas y la reconciliación.

¿Crees que los periodistas en el exterior tendríamos la capacidad suficiente para ser parte de la reconstrucción de Venezuela?

Pienso que los periodistas que están en Venezuela están haciendo un trabajo impresionante para documentar todo lo que está sucediendo y su experiencia será invaluable para la reconstrucción del país. Pero desde fuera también tenemos muchísimas cosas que aportar. Hablo por mi propia experiencia y por las de las personas que conozco: sé que la migración nos está dejando unas lecciones importantísimas sobre humildad, fortaleza, empoderamiento y, entre otras miles de cosas, evaluación de nuestra propia identidad y nuestro lugar en el mundo.

¿Cómo pensaste en la idea para el reportaje?

Hice el Máster en Gobernanza y Derechos Humanos de la Universidad Autónoma de Madrid y, gracias a mis prácticas en el Instituto de Estudios Políticos de América Latina y África y a la dirección de Juan Carmelo García, conocí la obra del filósofo español Manuel Reyes Mate. Su libro, “Tratado de la injusticia”, hizo que me explotara la cabeza. Allí conocí el concepto de justicia memorial o anamnética que, en resumen, señala que solo es posible alcanzar la justicia a través de la recuperación de la memoria de las víctimas. Decidí hacer mi Trabajo Final de Máster sobre el rol de la comunicación en la justicia memorial. Cuando vi la convocatoria para el concurso de Venezuelan Press, pensé que podía aprovechar para aplicar ese texto más general a la situación concreta de Venezuela

¿Por qué las víctimas del régimen?

Creo que todas las víctimas, más allá del color político, deben reivindicarse. En este caso, la maquinaria del Gobierno y todo su poder se han utilizado para privar a los ciudadanos de sus derechos. Hay víctimas en todas partes y por muchos motivos: los asesinados y heridos en las protestas, los torturados en las cárceles, pero también los que mueren en los hospitales por falta de insumos, los que sufren de desnutrición por la escasez de alimentos, los niños que no reciben la educación adecuada, etc.

¿Tu familia ha sido víctima del régimen, conoces a alguna persona que lo haya sido?

Si consideramos a las víctimas del Gobierno más allá de los asesinados y heridos en las protestas o de quienes han muerto en hospitales, entonces sí puedo considerar a mi familia como víctima del régimen. Tengo a buena parte de mi familia en Venezuela: mi hermano sufre convulsiones y mi mamá no consigue la medicina, mis abuelas tampoco encuentran los medicamentos que necesitan. Si quienes estamos en el exterior no enviamos lo necesario, no sabría en qué situación se encontraría mi familia en este momento.

¿Te consideras una persona justa y fiel defensora de los Derechos Humanos?

Esta es una pregunta muy difícil. No sabría decir si soy justa. Creo que es muy difícil ser justo en todos los aspectos de la vida (además de que habría que ver qué concepto de justicia utilizamos). Prefiero decir que intento ser equilibrada en mis juicios y valorar muchas perspectivas antes de opinar, y que me preocupo mucho por las demás personas. No sé si logro lo que pretendo, pero lo intento. Sí es más fácil decir que estoy interesada en promover los Derechos Humanos.

¿Extrañas el periodismo en Venezuela?

Me pasa algo muy curioso con este tema. Extraño muchísimo hacer periodismo en Venezuela y, al principio, ese fue uno de los grandes duelos de mi proceso de migración. Es una parte de mi vida profesional que me costó mucho dejar. Ahora, en cambio, no estoy tan segura de que quiera trabajar en un medio tradicional. Lo que sí quiero es seguir ejerciendo mi profesión también en otros ámbitos y hacer periodismo con otros tiempos menos tiranos (por ejemplo, colaborar en revistas o en publicaciones de más largo aliento). Estoy aprendiendo también a querer la comunicación institucional en las ONG.

¿Qué dijo tu familia al conocer la noticia de que fuiste la ganadora del premio?

Estaban muy contentos. Mi esposo estuvo conmigo en la entrega y estaba feliz. Mi mamá empapeló las redes sociales con la noticia. A mí no me gusta mucho compartir esas cosas en las redes, pero ella se encargó de decírselo a todo el mundo. Cosas de mamás.

¿Cómo ha sido el apoyo de tu familia durante tu carrera, y el de tu esposo?

Ha sido demasiado importante. Mi familia no solo me apoyó económicamente para hacer mi carrera en la UCV, sino que también me dio ánimos y ejemplo. Mi mamá es un referente importantísimo para mí: es una mujer fuerte, que crió prácticamente sola a dos hijos (uno de ellos con autismo), y que pese a las dificultades y también con mucho apoyo familiar, ha seguido una carrera profesional brillante. Mi esposo es maravilloso. Es una de las personas más inteligentes y divertidas que conozco y uno de los que más me ha animado e impulsado para hacer lo que me llena.

¿Qué piensas de Venezuelan Press y estas iniciativas?

Venezuelan Press es una asociación maravillosa, que ayuda a mantener las redes de contactos y que sirve de apoyo para sobrellevar las dificultades de la migración. Yo tengo que ser honesta y decir que hasta ahora no he participado tan activamente como he querido, pero reconozco todo el esfuerzo que hace la directiva para llevar adelante actividades muy valiosas. Para mí, este concurso fue muy importante para reconectarme con el ejercicio del periodismo después de muchísimo tiempo sin escribir, y me comprometeré a participar mucho más en las actividades de la asociación.

¿Qué podemos hacer para ayudarte en esta lucha y qué pueden hacer los venezolanos que quieran colaborar en un proyecto como este?

Creo que la mejor forma sería seguir alimentando las reflexiones sobre la reconciliación, el perdón y la justicia memorial. Se me ocurre que podríamos reunirnos los periodistas interesados en este tema para pensar de qué forma podríamos desarrollar algún proyecto periodístico en conjunto. Me gustaría llevar a la práctica estas reflexiones y cualquier ayuda será bienvenida para lograrlo.

Ariana dedica el premio a los periodistas venezolanos y a las víctimas del poder “que son prácticamente todos los venezolanos o la mayoría”. Por sus colegas en Venezuela siente una gran admiración y los anima a que sigan haciendo ese trabajo tan indispensable.

A Venezuela, le dice que todavía hay mucho por hacer “estoy segura de que, cuando estén dadas las condiciones, todos trabajaremos para avanzar hacia una sociedad en la que se respeten los derechos humanos”.


Ariana Guevara Gómez

Nació en Barinas, en 1988, y estudió Comunicación Social en la Universidad Central de Venezuela. Fue periodista del cuerpo Ciudadanos del diario El Nacional durante 3 años, y luego trabajó como coordinadora editorial de las revistas Aserca Report y SBA Report. Ha colaborado con las revistas Clímax, RSE Venezuela y Producto, y el suplemento de Viajes de El Nacional. También fue corresponsal del portal italiano L’Indro. Llegó a España en 2015 y estudió el Máster en Gobernanza y Derechos Humanos de la Universidad Autónoma de Madrid. Actualmente es responsable de Comunicación y Relaciones Institucionales de Transparency International- España.

 

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Carlos Luis Rodriguez

Periodista venezolano en Madrid, Máster en Dirección y Administración de Empresas, con 15 años de experiencia en Venezuela, Estados Unidos y España en las áreas de Producción Audiovisual, Edición y Redacción de Prensa. Fundador de Háblame24 y miembro de la Asociación de Periodistas venezolanos en España.

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